El legado olímpico de Omega más vivo que nunca
,

El legado de Omega en los Juegos Olímpicos


 |  14 julio, 2021

Citius, altius, fortius (más rápido, más alto, más fuerte), el reconocido lema de los Juegos Olímpicos es también un llamado a los atletas para que se esfuercen por conseguir la excelencia personal. Esa misma excelencia es la que Omega ofrece como Cronometrador Oficial de la justa deportiva más importante y longeva del mundo.

Omega y su participación en los Juegos Olímpicos

All eyes on London 1948.

Corría el año 1932 cuando un solitario relojero suizo llegó a Los Ángeles con 30 de sus mejores cronógrafos para medir el tiempo de todos los eventos olímpicos; desde entonces, esa relación se ha mantenido y evolucionado. Hoy en día, un equipo de profesionales del cronometraje, con el soporte de más de 400 toneladas de equipo, persigue el mismo objetivo: capturar y validar los momentos deportivos más extraordinarios, aquéllos en los que la victoria se define por milisegundos.

Publicidad
Publicidad

Omega Seamaster Aqua Terra Tokyo 2020 Gold Edition

Para esta ocasión presenta dos piezas de 38 y 41 mm con cajas  de oro amarillo de 18 quilates y carátulas de cerámica azul pulida grabadas con láser con el emblema de los Juegos de este año. En cuanto a la mecánica, cuenta con el calibre de alta precisión Co-Axial Master Chronometer. Adicionalmente, las correas de estas piezas se presentan en cuero azul.

Omega y su participación en los Juegos Olímpicos

Omega Seamaster Aqua Terra Tokyo 2020 Gold Edition.

Omega PyeongChang  en os Juegos Olímpicos de 2018

En 2018, OMEGA cumplió su función de cronometrador oficial de los Juegos Olímpicos por 28ª vez en la historia. PyeongChang en Corea del Sur, OMEGA está celebrando con una colección de relojes diseñados para inspirar al ganador en todos nosotros.

También te puede interesar
La precisión de la alta relojería, Oris, combinados con los deliciosos platillos del SINAIA

Seamaster Diver 300M “Rio 2016”, marcando el ritmo del espíritu olímpico

Los Juegos Olímpicos son un fenómeno mundial que atrae a competidores de más de 200 naciones, y los de Río 2016 fueron los primeros en Sudamérica. Para celebrar la ocasión como se merece, OMEGA creó la Edición Limitada Seamaster Diver 300M “Rio 2016”, una pieza que refleja el espíritu olímpico y la alegría del pueblo brasileño. El patrón de olas que caracteriza el diseño del mosaico de la acera de Copacabana, sirvió como fuente de inspiración y fue plasmado en la carátula negra lacada del reloj.

Omega y su participación en los Juegos Olímpicos

Seamaster Diver 300M Rio.

El bisel giratorio unidireccional también es negro y en cerámica; sin embargo, el detalle singular son los numerales lacados en rojo, verde, amarillo y azul, que representan los cinco colores de los famosos aros Olímpicos. El fondo del reloj está estampado con el logo “Rio 2016” y grabado con un número individual de la Edición Limitada a 3,016 piezas.

Asimismo, esta pieza especial incorpora otras de las características del icónico Omega  Seamaster Diver 300 M: una ventana de fecha a las 3 h, válvula de escape de helio a las 10 h y manecillas pulidas facetadas recubiertas con Super-LumiNova®. Presentado con un brazalete de acero, la pieza, con una hermeticidad de 300 metros, está impulsada por el exclusivo calibre Omega 2500, una pieza espectacular para un evento que quedará inscrito en la historia de los Juegos Olímpicos modernos.

También como un tributo a estos Juegos Olímpicos, Omega desarrolló otras dos piezas especiales inspiradas en la gloria, el triunfo y el espíritu inquebrantable de los atletas, el Seamaster Bullhead Rio y el Speedmaster Mark II “Rio 2016”.

También te puede interesar
Omega Seamaster Diver 300M Tokyo 2020

Ediciones especiales OMEGA

La evolución de la tecnología de cronometraje de la mano de Omega

El legado de Omega en los Juegos Olímpicos

1932.

Desde la línea de salida hasta lo que se muestra en la pizarra de resultados, Omega ha estado a cargo de cada segundo en cada edición de los Juegos Olímpicos desde 1932. ¡Vaya reto y qué gran responsabilidad! Omega no se ha detenido ni un segundo en el desarrollo de las tecnologías porque sabe que una milésima de segundo representa la diferencia entre obtener o no el tan preciado oro. Aquí un viaje por la historia de los avances generados por la Manufactura.

1932
El legado olímpico comienza

El Director Técnico Deportivo William Henry escribió: “Es imposible contemplar unos Juegos Olímpicos maravillosamente exitosos sin reconocer el papel desempeñado por OMEGA en este gran evento internacional”. Una asociación había comenzado.

El legado de Omega en los Juegos Olímpicos

1936.

1936
Cuatro oros para una leyenda

En los Juegos de Berlín en 1936, el gran Jesse Owens (EE. UU.) ganó fama internacional al conquistar cuatro medallas de oro en las pruebas de 100 m, 200 m, salto de longitud y la carrera de relevos 4×100 m. Omega cronometró cada una de sus sobresalientes actuaciones.

El legado de Omega en los Juegos Olímpicos

1948

1948
Nacimiento del cronometraje moderno en los Juegos Olímpicos

Omega utilizó la célula fotoeléctrica por primera vez en los Juegos Olímpicos de Invierno de 1948 en St. Moritz y en los Juegos de Londres. Fue en estos Juegos que las máquinas comenzaron a superar al hombre en la precisión.

El legado de Omega en los Juegos Olímpicos

1952

1952
Croix du Mérite Olympique

La era electrónica llegó. El grabador de resultados de OMEGA permitía que estos se imprimieran, este avance le valió obtener la prestigiosa Croix du Mérite Olympique. Los tiempos oficiales se registraron en centésimas de segundo.

El legado de Omega en los Juegos Olímpicos

1964

1964
La era del cronometraje electrónico

El Omegascope introdujo el concepto de tiempo real en los deportes televisados, los números superpuestos en la parte inferior de la pantalla; esto revolucionó el cronometraje en su debut durante Innsbruck, los primeros Juegos totalmente electrónicos.

El legado de Omega en los Juegos Olímpicos

1968

1968
Los nadadores detienen el reloj

La tecnología de la que más se habló en la Ciudad de México fue el touch pad colocado en la alberca olímpica. Esto permitió que la propia mano del nadador detuviera el reloj, lo que elimina la necesidad de cronometradores junto a la piscina. Esto sigue siendo un hito de cronometraje.

El legado de Omega en los Juegos Olímpicos

1992

1992
Scan-O-Vision justo a tiempo

En los Juegos Olímpicos de Invierno de 1992 en Albertville, patinadores de velocidad fueron tratados con el sistema Omega Scan-O-Vision que digitalmente mide los tiempos en milésimas de segundo al cruzar la línea de meta.

El legado de Omega en los Juegos Olímpicos

2010.

2010
La pistola futurista de arrancada

En los Juegos de Vancouver la sensación fue del nuevo equipo de cronometraje deportivo: el Sistema Electrónico de Arranque. Una novedosa pistola de salida roja de diseño futurista y aerodinámico con una caja de generación de sonido sustituyó a la tradicional  pistola de salida.

El legado de Omega en los Juegos Olímpicos

2012

2012
Una nueva era en el cronometraje

Con una resolución mejorada de hasta una millonésima parte de segundo, el Cronometrador Quantum representó una nueva generación de productos de cronometraje de la marca. Hay una variación máxima de solo un segundo en cada 10 millones de segundos.

El legado de Omega en los Juegos Olímpicos

Camera Scan’O’Vision Myria 2016

 Síguenos en Instagram

Facebook Comenatarios


También te puede interesar
Bell & Ross BR 03-92 Diver Military

ESCRITO POR

Comunicóloga especializada en medios impresos y electrónicos. Escribir me apasiona tanto como la alta relojería con su preciso y encantador tic-tac.



notas relacionadas