The Editor´s Seal 2017: Breguet Équation Marchante 5887

¿Qué es la ecuación del tiempo?

La diferencia entre el tiempo civil y el tiempo solar verdadero, es que la Tierra no gira alrededor del Sol diariamente en la medida que conocemos: 24 horas exactas, medición que aceptamos los seres humanos a fin de cuantificar nuestros periodos. Esta variación va de -16 a + 14 minutos durante el año, siendo equivalentes a solo cuatro días del ciclo.

¿Y la ecuación marchante?

No es otra cosa que exhibir de manera continua la situación de la hora solar en una carátula de reloj, pues existen algunas complicaciones que la muestran a demanda, o en promedio, lo cual no ayuda mucho a la visibilidad del adelantamiento o atraso respecto al tiempo civil.

Para conseguir dicha proeza fueron necesarios tres años de investigación y desarrollo, a fin de incluirlos en una caja de 43.9 mm de diámetro. El calibre es el célebre 581DR, que da vida también al mecanismo extraplano automático de la Casa, pero que en esta ocasión ingresó la complicación de un calendario perpetuo que rige todas las funciones de la ecuación marchante.

Breguet, como relojero, gozó del mayor prestigio en la corte francesa, que lo nombró Relojero de la Marina Real debido a sus grandes conocimientos de la horología marina, científica y geográfica. Un verdadero genio de la matemática y el cálculo de precisión, sin dejar de destacar su papel como horloger.

La solución:

Incluir una leva especial en forma de “8”, la cual tiende a guiar por completo la aguja secundaria para los minutos de la ecuación marchante; con ello, ésta se adelantará hasta 14 minutos o se atrasará hasta -16 minutos durante un año.

¿Y el tourbillon?

Se muestra justo debajo del disco de zafiro cortado en forma de “8” que a su vez exhibirá el momento del año, dando una lectura anual poco perceptible, pero lúdica y bella. El escape de este calibre está hecho de silicio de baja densidad, por lo que la autonomía de la pieza posee 80 horas con un solo barrilete.

¿Y el calendario perpetuo?

Dos ventanillas, una situada entre las 10 y las 11 h y la otra entre la 1 y las 2 h, muestran respectivamente los días de la semana, así como los meses y el año bisiesto. El calendario se sitúa dentro del disco horario y se puede leer con la ayuda de una aguja retrógrada acabada en áncora y que recorre un arco de las 9 a las 3 horas. La distribución del conjunto de lecturas sobre la carátula ha sido cuidadosamente diseñada para que éstas sean simples e intuitivas, a la vez que se preserva una estética inmejorable.

Breguet Relojero de la Marina Real

Abraham-Louis Breguet no dejó de demostrar durante toda su carrera su excepcional pericia para medir el tiempo. Su entrega y sus revolucionarias contribuciones le hicieron merecedor de reconocimiento y honores. Gozó de buena reputación en toda Europa y encontró en Luis XVIII, rey de Francia, un ferviente admirador. En 1814 le nombró miembro del Comité de Longitud de París. Este organismo, creado por la Convención Nacional en 1795, nació con la vocación de perfeccionar las diversas ramas de la astronomía así como sus aplicaciones en la geografía, la navegación y la física del globo. Entre sus méritos destaca la publicación anual de documentos de referencia, como las efemérides astronómicas. Esta prestigiosa institución se compone de unos veinte miembros entre los cuales figuran topógrafos, astrónomos, navegantes y demás artífices de campos relacionados. Siendo el único representante de su profesión, tan útil para físicos y navegantes, Breguet se convirtió en el relojero de referencia, especialmente para el cálculo de las longitudes en el mar. Aparte de esta distinción, en virtud de la ordenanza de 27 de octubre de 1815, Luis XVIII concedió a Abraham-Louis Breguet el título oficial de Relojero de la Marina Real, el título más prestigioso al que un relojero podía aspirar dadas las implicaciones científicas que entraña el concepto de relojería de marina. Con dicho título también ejercía una función primordial para el país. En aquella época, los cronómetros de marina eran de importancia capital para las flotas, ya que les permitía calcular la posición de los navíos.

Acerca de 

…Ya entendería yo, con cada pieza de alta relojería, que la mayor parte de lo que llamamos extraordinario se disfruta sin percatarse del paso del tiempo, pero mirando el reloj.

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