Ciencia y relojería, “Lange”

Históricamente la relojería hace uso de las ciencias para su desarrollo tecnológico –natural–, siendo la física y las matemáticas, dos de las “herramientas” más importantes para lograr los avances que hoy en día sorprenden a la industria de manera continua. Es por ello que una de las casas relojeras que basa su innovación en estas últimas, ha realizado un esfuerzo sin precedentes para apoyar la remodelación del Salón de las Matemáticas y la Física en la Fortaleza –Zwinger– de Dresden, que había permanecido cerrado por un periodo de seis años.

El Salón siempre ha tenido un significado especial para la respetada marca relojera. Aquí, hace casi 180 años, el joven Ferdinand A. Lange descubrió su pasión por la relojería. Su visión –producir los relojes más finos del mundo en Sajonia- había nacido en Dresden.

El Salón siempre ha tenido un significado especial para la respetada marca relojera. Aquí, hace casi 180 años, el joven Ferdinand A. Lange descubrió su pasión por la relojería. Su visión –producir los relojes más finos del mundo en Sajonia- había nacido en Dresden.

 

En la extensa colección de piezas relojeras, el “42500” de 1902, el reloj de bolsillo más complicado de Lange jamás hecho, muestra el arte y la artesanía de los relojeros de hace muchas generaciones.

En la extensa colección de piezas relojeras, el “42500” de 1902, el reloj de bolsillo más complicado de Lange jamás hecho, muestra el arte y la artesanía de los relojeros de hace muchas generaciones.

 

El Salón siempre ha tenido un significado especial para la respetada marca relojera. Aquí, hace casi 180 años, el joven Ferdinand A. Lange descubrió su pasión por la relojería. Su visión –producir los relojes más finos del mundo en Sajonia- había nacido en Dresden.

Dr. Peter Plassmeyer, Director del Salón de las Matemáticas y la Física junto a Wilhelm Schmid, CEO de A. Lange & Söhne.

Dr. Peter Plassmeyer, Director del Salón de las Matemáticas y la Física junto a Wilhelm Schmid, CEO de A. Lange & Söhne.

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…Ya entendería yo, con cada pieza de alta relojería, que la mayor parte de lo que llamamos extraordinario se disfruta sin percatarse del paso del tiempo, pero mirando el reloj.

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