Tudor Heritage Black Bay 41, un reloj él, para ella, para ambos

Tudor se ha reinventado, por lo que en los últimos años, ha presentado una generación llena de historia, pero dotada de las mejores tecnologías, las cuales le confieren valor al producto.

Actualmente los llamados millennials son poco dados a pensar en un instrumento de precisión mecánica, artesanal; prefieren adquirir tecnología y/o no vivir atados al tiempo. Sin embargo, la relojería mecánica tradicional tiene valores que hasta ellos, y nosotros, reconocemos.

Si bien fue presentado hace ya algunos años, el rediseño contempla corona de grandes proporciones, carátula de laca negra, índices robustos y generosos, además de las conocidas agujas snowflake, elementos que continúan haciendo evidente el aire de familia inspirado en los relojes submarinos de la década de los 50. Asimismo, la robustez de la carrura permanece, pero es mucho más delgada. El cristal de zafiro plano y un bisel pulido se consideran en esta referencia, que compagina los valores del Black Bay con las necesidades del ejecutivo joven, sin olvidar la historia estética que nos encanta y que es reconocible a “kilómetros de distancia”.

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Recordando la visión de la Casa de reincorporar su glorioso pasado a partir de nuevas tecnologías disponibles, Heritage fue relanzada con un cronógrafo de la marca inspirado en un modelo de 1970. Desde ese momento, la industria en general ha tomado piezas de esta década para ejecutarlas en nuestros tiempos. Propulsado por el legendario calibre modular 2824 de remonte automático, este reloj indicará con precisión las horas, minutos, segundos y la fecha por 38 horas continuas de autonomía.

Correa icónica: si bien la referencia 79540 se abrazará al pulso mediante un brazalete de acero inoxidable o correa de cuero con cierre desplegable y cierre de seguridad, cada ejemplar se entrega con una correa adicional en tejido de camuflaje con cierre de hebilla. Este strap es producto de una asociación con una empresa francesa que posee más de 150 años de experiencia en la técnica Jacquard, por lo que básicamente, tener esta segunda correa es contar una historia paralela a la del objeto que mide el tiempo.

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Esta referencia, Black Bay, goza de 3 diferentes tallas para la caja, que van desde los 32 mm hasta los 41. Cualidad que le confiere abrazarse al pulso de la persona, sin importar su género ni preferencia.

Acerca de 

…Ya entendería yo, con cada pieza de alta relojería, que la mayor parte de lo que llamamos extraordinario se disfruta sin percatarse del paso del tiempo, pero mirando el reloj.

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