Si bien es una pieza Pre-Baselworld 2016, la realización de esta pieza impacta de manera brillante a la relojería, pues reconoce el papel que juega el satélite natural como inspiración y conexión natural como mujer.
La Luna «se escribe» en femenino, y permanece a través del tiempo pues forma parte de él; sus incidencias en las mareas, sombras y papel fundamental orbital con respecto al planeta en el que vivimos, nos sorprenden cada que podemos avistarla en el cielo, y por ello la importancia de situarla en una carátula de alta relojería.
Breguet realiza pues la presentación de una pieza que evoca a una de las complicaciones más bellas y poéticas de la industria, pero lo hace con una carga de innovación extraordinaria: calibre mecánico automática con 45 horas de autonomía, frecuencia de 3.5 Hz, escape y espiral de silicio, conjunto que brinda una precisión incomparable al Calibre 537L de la Maison. Su nombre es: Classique Phase de Lune.
El conjunto entonces marcará con precisión los ciclos Lunares en punto de las 6 horas a través de una discreta apertura en la carátula, desarrollada con esmalte Grand Feu. Adicionalmente los códigos de Montres Breguet nos invitan a pensar en su legitimidad superior, y en años de tremenda importancia para la Casa: 1783 gracias a las cifras Breguet (números arábigos) y sus agujas «pomme évidée».
Finalmente, la pieza que mostramos se presenta en caja de oro blanco de 18 quilates con un engaste de 66 diamantes talla brillante, pero también estará disponible en caja de oro rosa, con o sin engaste de minerales, y con una opción de carátula madreperla con decoración guilloché.