La historia que inicia con un apretón de manos en Maranello: relojes de la escudería Ferrari
La historia de los relojes de la escudería Ferrari. De un Carrera de oro con el tipo de sangre grabado a un tourbillon de siete cifras: 55 años después, la relojería sigue corriendo con el corazón de Maranello.
Ningún fabricante de autos ha seducido tanto a la relojería como Ferrari, y ya es medio siglo de relojes del Cavallino. Para explicarnos el inicio, tenemos que revisar el pacto que podemos conocer como “Heuer-Enzo”. Corría 1971 y la Scuderia necesitaba cronometraje de precisión para su nuevo circuito de pruebas de Fiorano. Jack Heuer tenía la respuesta: el Centigraph, el primer sistema capaz de medir varios autos simultáneamente a la milésima de segundo.
Pero Enzo Ferrari no estaba dispuesto a pagar los 35,000 francos suizos que costaba. El acuerdo fue tan ingenioso como histórico: Heuer entregaría el sistema de cronometraje, pagaría una cuota a cada piloto y les regalaría un cronógrafo Carrera de oro de 18 quilates —la mítica referencia 1158 CHN, con el nombre y el tipo de sangre del piloto grabados al dorso—, a cambio de que el escudo Heuer luciera al frente de los monoplazas, bajo el parabrisas.

Siempre hay una primera vez…
Esta fue la primera ocasión en que una marca relojera patrocinó a una escudería completa. Los frutos llegaron pronto: con el Centigraph operado por Jean Campiche y Niki Lauda al volante del 312T, Ferrari conquistó los campeonatos de pilotos y constructores de 1975, celebrados por Heuer con el lanzamiento del Monza en 1976. Lauda repetiría título en 1977 y la sociedad se extendió hasta 1979, año en que Jody Scheckter cerró la era dorada con otro doblete mundial.

Tras la salida de Heuer, el Cavallino coqueteó con varias casas: los relojes “Ferrari Formula” bajo el sello de Cartier en los ochenta, la elegante década de Girard-Perregaux “pour Ferrari” (1994–2004), el músculo deportivo de Panerai (2005–2010) y la era Hublot (2011–2021), que dejó piezas extremas como el MP-05 LaFerrari y sus 50 días de reserva de marcha.


Así se llegó al 2021, y el socio relojero oficial de Ferrari es Richard Mille, alianza que ha producido el RM UP-01 Ferrari, que ostentó el récord de reloj mecánico más delgado del mundo, y el RM 43-01 Tourbillon Split-Seconds, desarrollado durante tres años junto al Centro Stile de Ferrari y limitado a 150 piezas con precio de 1.5 millones de dólares.

El acuerdo fue renovado, y para la temporada 2026 de la Fórmula 1 —la nueva era técnica de la categoría, con Charles Leclerc y Lewis Hamilton defendiendo el rojo—, Richard Mille sigue siendo el aliado relojero de la Scuderia, presente tanto en las muñecas de los pilotos como en el patrocinio del equipo.
De un Carrera de oro con el tipo de sangre grabado a un tourbillon de siete cifras: 55 años después, la relojería sigue corriendo con el corazón de Maranello. Porque en Ferrari, hasta el tiempo tiene que ser el más rápido.
Cristian Miguez
Rita Segura
Karla Otero
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