Oliver Ebstein, CEO Chronoswiss

"Quise preservar aquello que realmente representa Chronoswiss": Oliver Ebstein

A punto de cumplir 15 años al frente de Chronoswiss, repasamos con Oliver Ebstein, propietario y CEO de Chronoswiss, esta aventura al frente del atelier de Lucerna. "Quise preservar aquello que realmente representa Chronoswiss: la…

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A punto de cumplir 15 años al frente de Chronoswiss, repasamos con Oliver Ebstein, propietario y CEO de Chronoswiss, esta aventura al frente del atelier de Lucerna. “Quise preservar aquello que realmente representa Chronoswiss: la relojería mecánica, su ADN, la emblemática corona tipo cebolla, la tradición artesanal y el espíritu de una empresa familiar”.

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Atelier Lucerna Chronoswiss

Watches World: ¿Cómo encontró la marca cuando llegó y cómo la ve ahora, después de estos 14 años al frente de Chronoswiss?

Oliver Ebstein: Me gustaba Chronoswiss porque tenía una identidad muy particular. Esa identidad, ese ADN, es algo que la marca ha conservado hasta hoy. Cuando llegué descubrí que era una de las pocas firmas relojeras con un carácter tan definido. Aunque existían muchos modelos distintos, todos eran reconocibles de inmediato como un Chronoswiss.

Mi objetivo nunca fue llevar la marca por un camino equivocado ni convertirla en algo diferente. Quise preservar aquello que realmente representa Chronoswiss: la relojería mecánica, su ADN, la emblemática corona tipo cebolla, la tradición artesanal y el espíritu de una empresa familiar.

Mirando hacia atrás, y comparando la situación con la de hace unos años, creo que logramos nuestro propósito. Digo “logramos” porque somos un equipo y también una familia. Conseguimos mantener intacta la esencia de Chronoswiss, pero al mismo tiempo adaptarla a una nueva generación de coleccionistas y aficionados.

Modern Mechanical

Watches World: El lema de Chronoswiss en “Modern Mechanical”.

Oliver Ebstein: Nuestro lema “Modern Mechanical” resume perfectamente esa filosofía: combinar la auténtica relojería mecánica con tecnologías, materiales y acabados contemporáneos.

Ese siempre fue mi sueño. Somos, por decirlo de alguna manera, un viejo lobo con un rostro nuevo, pero sin perder nunca nuestro ADN. Hoy contamos con una colección mucho más amplia. También hemos desarrollado complicaciones mucho más ambiciosas. Nos atrevimos a explorar terrenos muy complejos desde el punto de vista técnico y estético.

Al principio la marca se centraba principalmente en diseños clásicos, mientras que ahora hemos incorporado un nivel mucho mayor de artesanía y creatividad, siempre respetando nuestra herencia.

Oliver Ebstein Ceo Chronoswiss

Watches World: Durante estos años, ¿qué ha aprendido? ¿Qué desafíos marcaron más su gestión al frente de Chronoswiss?

Oliver Ebstein: Siempre digo que aprendí muchísimo porque yo no provenía de la industria relojera. Fue como lanzarme directamente al agua. Cuando asumimos la dirección de la empresa, la situación era complicada. Sabía que nos esperaban numerosos retos. Con el paso del tiempo entendí que uno de los principales desafíos era la percepción de la marca. Personalmente me encantaban los relojes que fabricábamos y apreciaba profundamente su estética, pero desde el punto de vista comercial y de marketing habíamos perdido el contacto con las generaciones más jóvenes. Ese fue uno de nuestros principales objetivos: renovar nuestra comunicación, fortalecer el marketing y construir una imagen capaz de atraer a un público más amplio. Si una marca quiere sobrevivir en este sector necesita coleccionistas veteranos, pero también nuevos aficionados que garanticen su futuro.

Watches World: Es una etapa muy creativa y productiva de la marca.

Oliver Ebstein: Por eso trabajamos en ampliar la familia de productos y evolucionar el diseño sin dejar de ser fieles a nuestras raíces. Todo esto fue posible gracias a nuevas herramientas de comunicación, especialmente las redes sociales, pero también gracias a un equipo extraordinario. Toda la empresa entendió perfectamente la dirección que queríamos tomar y cada persona aportó lo mejor de sí misma. Al final, fueron muchos factores los que hicieron posible esta evolución, pero el elemento más importante siempre fueron los relojes.

Creatividad del producto

Esta pieza nos muestra un concepto display regulador digital sin agujas Tres aberturas integradas en el grabado muestran hora saltante minutos continuos y segundos continuos

Watches World: En los últimos años han presentado muchas novedades, como el nuevo Neo Digiteur y Pulse GMT.

Oliver Ebstein: El mecanismo del Neo Digiteur de horas saltantes resulta fascinante y la acogida ha sido extraordinaria. Durante los últimos cuatro años presentamos numerosas creaciones completamente nuevas, pero llegó el momento de volver la vista hacia algunos de nuestros modelos históricos y reinterpretarlos. No queríamos cambiar demasiado esos relojes porque ya eran muy buenos. Solo necesitaban adaptarse a la sensibilidad de una nueva generación. Eso fue exactamente lo que hicimos con el Digiteur. Siempre pensé que su mecánica era fantástica: las horas saltantes, la indicación de minutos y la arquitectura general del reloj. Además, la caja siempre tuvo una personalidad muy fuerte. Es un reloj elegante, pero también muy atrevido.

Cuando decidimos recuperarlo modificamos ligeramente la caja y rediseñamos la esfera respetando el espíritu original. La respuesta confirmó que reinterpretar modelos históricos con un lenguaje contemporáneo era una excelente decisión. Muchos coleccionistas que poseen el modelo original desde unos años han venido a nuestras boutiques para adquirir esta nueva versión porque conserva el espíritu del reloj que tanto apreciaban. Queremos seguir haciendo este ejercicio cada año o cada dos años: revisar nuestros archivos, recuperar modelos emblemáticos y descubrir cómo pueden dialogar con el presente.

Watches World: El Pulse GMT incorpora nuevos colores y una propuesta diferente. ¿Qué buscaban con este reloj?

Oliver Ebstein: El Pulse GMT representa muy bien la dirección que queremos seguir. Siempre quise crear un reloj que pudiera acompañarte prácticamente a cualquier lugar. Es un reloj elegante, pero también suficientemente versátil como para usarlo en la playa o en una cena formal. Esa dualidad era exactamente el objetivo. Se trata de una colección con un carácter más deportivo, aunque mantiene la elegancia que caracteriza a Chronoswiss. El GMT era una complicación que faltaba dentro de la familia Pulse y tenía mucho sentido incorporarla.

No queríamos desarrollar un GMT convencional. Buscábamos una forma distinta de presentar la información. Por eso optamos por una disposición poco habitual de las indicaciones y por una lectura muy intuitiva del segundo huso horario.

También decidimos apostar por una estética monocromática. Dentro del equipo debatimos mucho si debíamos lanzar versiones en distintos colores desde el principio. Finalmente concluimos que, para consolidar una nueva familia de relojes, era mejor construir primero una identidad visual clara y reconocible.

Quizá dentro de dos o tres años aparezcan otras variantes cromáticas, pero ahora era importante establecer un lenguaje propio. Creo que esa apariencia monocromática transmite mucha elegancia y personalidad.

Procesos e inspiración

Watches World: ¿Cómo es el proceso creativo en una marca independiente como Chronoswiss?

Oliver Ebstein: Muy a menudo las ideas surgen durante mis viajes. Por ejemplo, cuando estuve recientemente en Islandia observé unos paisajes extraordinarios. Aunque predominaban los tonos grises, la luz del sol creaba matices azules y verdes muy interesantes. Estoy seguro de que alguna de esas combinaciones terminará inspirando un futuro reloj.

La inspiración puede aparecer en cualquier lugar. Hace poco también mantuve una conversación muy interesante con una empresa especializada en acabados para automóviles. Ese tipo de encuentros alimenta constantemente mi cuaderno de ideas.

Primero desarrollo un concepto en mi cabeza y después lo comparto con nuestro equipo de diseño. Ellos realizan los primeros bocetos y, a partir de ahí, iniciamos un trabajo conjunto con los departamentos de producto y marketing. Nuestro equipo reúne personas de distintas edades y perfiles, lo que aporta perspectivas muy diferentes. Además, buscamos continuamente opiniones externas. Al final, el reloj tiene que gustarme a mí, pero también debe conectar con nuestros clientes.

Watches World: Chronoswiss es una firma independiente y no cuenta con grandes departamentos o áreas de trabajo, es como una familia.

Oliver Ebstein: Es un proceso largo. Normalmente parto de una idea inicial y de una visión sobre lo que necesita la colección. Después producimos decenas —e incluso cientos— de combinaciones de colores, materiales y acabados. A veces las decisiones llegan rápidamente; otras veces el equipo se desespera porque necesito dejar reposar los diseños durante semanas antes de decidir.

No siempre es fácil. Existen muchísimas posibilidades, pero al mismo tiempo debemos mantenernos dentro de los límites que definen a Chronoswiss. Ese equilibrio constituye probablemente la parte más difícil del proceso creativo. Al principio cometí errores porque me enamoraba demasiado rápido de algunos diseños y tomaba decisiones precipitadas. Con el tiempo aprendí que es fundamental dejar madurar las ideas antes de elegir la versión definitiva.

Chronoswiss atelier Lucerna

Nuevos clientes

Watches World: Habló antes de atraer a nuevos clientes y a las generaciones más jóvenes. ¿Qué busca hoy ese nuevo coleccionista? ¿Prestigio, reconocimiento, o más personalización y exclusividad en los diseños?

Oliver Ebstein: Creo que ese perfil de cliente ha cambiado muchísimo, especialmente después de la pandemia. Durante ese periodo la gente pasó mucho más tiempo en internet y en las redes sociales, investigando marcas y aprendiendo sobre relojería. Para firmas independientes como Chronoswiss fue una oportunidad extraordinaria para llegar a nuevos aficionados.

Antes muchas personas apenas conocían las pequeñas manufacturas. Hoy ocurre exactamente lo contrario. Cuando hablo con coleccionistas me sorprende el nivel de conocimiento que tienen. En ocasiones me hacen preguntas tan específicas sobre nuestras colecciones que incluso necesito comprobar algunos detalles antes de responder. Eso demuestra que el mercado ha evolucionado.

Por supuesto, la mayoría de los aficionados sigue soñando con las grandes marcas que todos conocemos, pero al mismo tiempo existe un interés genuino por los fabricantes independientes, por aquellas casas que poseen un ADN muy definido y una auténtica tradición artesanal.

Cada vez más personas entienden que un reloj producido en pequeñas cantidades tiene un valor diferente. La exclusividad ya no consiste únicamente en el precio, sino también en la historia, la autenticidad y el trabajo que hay detrás de cada pieza.

Watches World: El mercado ha evolucionado para Chronoswiss también.

Chronoswiss Opus Dakar Sundown
Chronoswiss Opus Dakar Sundown

Oliver Ebstein: Recuerdo que hace veinte años intentábamos explicar a los clientes el enorme trabajo artesanal que implicaba fabricar uno de nuestros relojes. Muchas personas simplemente no lo percibían. Hoy eso ha cambiado. Los coleccionistas valoran mucho más los procesos manuales, los acabados tradicionales y el hecho de poseer un reloj que no forma parte de una producción masiva.

Al final, eso es precisamente lo que hace especial a la relojería. Un reloj debe contar una historia. Debe ser una pieza de la que uno se sienta orgulloso y que tenga algo que transmitir. Las redes sociales han contribuido enormemente a este cambio porque permiten descubrir nuevas marcas y conocer el trabajo que existe detrás de cada creación.

Creo que la artesanía está recuperando el protagonismo que había perdido durante las últimas dos décadas, y esa combinación entre tradición, creatividad y comunicación digital ha beneficiado mucho a Chronoswiss.

Chronoswiss en México

Watches World: Para terminar, ¿cómo describiría el momento que vive Chronoswiss en México?

Oliver Ebstein: México es un mercado muy especial para nosotros. Nuestra relación con Grupo Mondi, nuestro distribuidor local, se remonta a hace casi treinta años. Esa continuidad habla por sí sola y demuestra la confianza que hemos construido durante todo este tiempo. El crecimiento que estamos experimentando responde tanto a la calidad de nuestros relojes como al trabajo que realiza nuestro socio en el país para transmitir correctamente la identidad de la marca.

México está evolucionando muy bien. Observamos un crecimiento constante y un interés que abarca tanto a coleccionistas jóvenes como a clientes con una larga trayectoria en la alta relojería. Además, es un mercado estratégico porque representa una puerta de entrada hacia Estados Unidos y, al mismo tiempo, un punto de conexión muy importante con América Latina.

Nos sentimos muy afortunados de contar con un equipo tan comprometido. Daniela y todo el equipo de Grupo Mondi realizan un trabajo extraordinario. No se limitan a vender relojes; conocen profundamente la marca, entienden nuestra filosofía y la comunican como si formaran parte de nuestra propia familia. Eso, para nosotros, tiene un valor enorme.

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Leslie López

Autor y editor de revistas especializadas de alta relojería durante más de una década en México. Licenciado en Filosofía, apasionado por la literatura e instructor de buceo cuando el tiempo lo permite.

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