Roger Dubuis Sello de Ginebra destacada

Sellos, marcas y certificaciones: garantizar la máxima calidad y desempeño

Los relojes suizos son una referencia. Mundialmente reconocidos por su savoir faire, calidad impecable, pericia estética e innovación técnica, Swiss Made es una promesa para quienes buscan esas características y un alto valor intrínseco.

Los relojes suizos son una referencia. Mundialmente reconocidos por su savoir faire, calidad impecable, pericia estética e innovación técnica, Swiss Made es una promesa para quienes buscan esas características y un alto valor intrínseco.

Ser o no ser (suizo)… esa es la pregunta

Dicha promesa, protegida por las marcas registradas Swiss y Swiss Made, exige, desde 2017, que el reloj contenga un porcentaje mínimo de 60% de valor agregado suizo. Entonces, la “suizidad” (Swissness) abarca los componentes del movimiento, el ensamblaje del reloj, la inspección final, la investigación, el desarrollo y los costos de certificación.

IWC Portugieser Perpetual Calendar 44 Swiss Made
IWC Portugieser Perpetual Calendar 44 Swiss Made

Un atributo central: la precisión

Pero todo ello significa poca cosa si un reloj carece de la precisión necesaria para medir el tiempo. Así, durante los llamados años dorados de la relojería, digamos, entre 1870 y 1970, los observatorios se erigieron como los árbitros de la precisión de los guardatiempos. Claramente, los ganadores incrementaban su renombre y sus precios.

Hagamos, pues, algunas precisiones sobre la precisión. Esta no implica que un reloj marque la hora exacta: incluso un reloj atómico terminará desviándose cerca de un segundo cada 3,000 años. La precisión habla del ritmo y se refiere a la capacidad de un reloj de desviarse siempre lo mismo, de manera que, conociendo su precisión, pueda corregirse la hora.

La precisión es afectada principalmente por cambios en la posición y la temperatura, y por la reserva de marcha remanente. Entonces, las exigentes pruebas de los observatorios comenzaron evaluando el ritmo de cambio bajo dichas condiciones durante 30 a 50 días.

Los cuerpos celestes como el punto de referencia para el tiempo

El Observatorio cantonal de Neuchâtel, fundado en 1858 por Adolphe Hirsch, buscaba contribuir al desarrollo de la industria relojera y obtener reconocimiento de la comunidad científica mediante la determinación, conservación y transmisión del tiempo. En él se realizaban distintas pruebas que daban lugar a una métrica de desempeño N-score: a menor puntuación, mayor precisión, asociada con ritmos que indicaban la variación en segundos por día. Obtener puntuaciones dentro de los límites establecidos ganaba para los movimientos el certificado “cronómetro de observatorio” y la leyenda “Astronomical Observatory Chronometer” sobre su carátula.

Ilustracion de Auguste Bachelin Adolphe Hirsch LObservatoire cantonal de Neuchâtel LAlmanach de la République et Canton de Neuchâtel Neuchâtel 1861 3641 38
Ilustracion de Auguste Bachelin Adolphe Hirsch LObservatoire cantonal de Neuchâtel LAlmanach de la République et Canton de Neuchâtel Neuchâtel 1861 3641 38

La certificación pronto se volvió una competencia que, abierta al mundo, alcanzó su auge entre 1945 y 1967, fomentando intensas rivalidades, progresos e innovaciones en la precisión del registro del tiempo.

En 1872, Emile Plantamour, director del observatorio de Ginebra, tras una noticia falsa, falsamente atribuida a él, comenzó a poner su atención en el diseño de un método para evaluar la precisión de los relojes civiles. El sistema Plantamour, adoptado en 1879, se convirtió en una referencia para valorar relojes de bolsillo en distintas posiciones y temperaturas que simulaban el uso cotidiano, por 40 días, en ocho periodos de cinco días. Aquellos movimientos triunfantes recibían un Bulletin de Marche que especificaba los criterios de prueba y la puntuación obtenida.

A diferencia del observatorio de Neuchâtel, el de Ginebra solo recibía marcas establecidas en la ciudad. Aún así, su sistema se convirtió en el estándar internacional y otros observatorios, como el de Besançon, en Francia, o Kew y Teddington, en Inglaterra, lo adoptaron y terminaron ganando gran reputación como centros certificadores. De hecho, el sistema Plantamour es la base de la certificación del COSC (Contrôle officiel suisse des Chronomètres).

Estableciendo estándares para medir la precisión: ISO 3159 y COSC

Fundado en 1973, el COSC es el órgano oficial encargado de estandarizar la medición de la precisión, garantizando la protección y la continuidad de la relojería suiza en todo el mundo: solo certifica movimientos y relojes de origen suizo.

Basado en el ISO 3159, evalúa la regularidad de los movimientos en cuatro etapas, en diferentes posiciones y temperaturas durante 12 a 20 días, otorgando el apelativo Certified Chronometer si demuestra una variación cronométrica entre -4 a +6 segundos por día.

El 12 de febrero de 2026, celebrando el cincuentenario del ISO 3159, el COSC introdujo una nueva certificación concebida como una extensión de la anterior: Excellence Chronometer Certified. Incluye 4 días adicionales con el reloj terminado: 6 posiciones durante 24 horas; resistencia magnética a 200 Gauss en distintas orientaciones; y reserva de marcha según la estipulada por la marca. La tolerancia es menor: 6 segundos diarios (-2/+4 s/día).

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Diversos sellos y certificaciones: porque no solo de precisión vive la fama del reloj sino de todo empeño que proviene de la mano del relojero

El sello Tête de Vipère

Nacido en el observatorio de Besançon y basado en el ISO 3159 (aunque con exigencias adicionales), el sello Tête de Vipère comenzó en 1897 y, tras caer en desuso, fue recientemente redescubierto y adoptado por algunas marcas, como TAG Heuer. El reloj completo es probado durante 15 días, en cinco posiciones, a 8°, 23° y 38°C con tolerancia de -4/+6 s/día.

El sello de Ginebra

El famoso sello de Ginebra también se incorpora al reloj, siendo estampado en un puente del movimiento. Introducido en 1886, su objetivo es garantizar el origen y la calidad de los relojes producidos en Ginebra. Actualmente es administrado por TIMELAB, una fundación privada que también otorga la certificación de OC+ (Observatoire Chronometrique +) a través del observatorio de Ginebra.

Para obtenerlo, la maison debe ubicarse en la región de Ginebra; los componentes del movimiento y sus acabados deben poseer una estética y ensamblado impecables; deben pasarse rigurosas pruebas de funcionamiento (de los componentes y sus complicaciones), hermeticidad (evaluada a -0.5 y 3 bar), precisión (máximo un minuto en siete días) y reserva de marcha (mayor o igual a la declarada).

Fleurier Quality Foundation, La Haute Horlogerie certifiée

Una certificación muy demandante que también evalúa el reloj completo es aquella de la Fleurier Quality Foundation (FQF). Fundada en 2001 por Bovet, Chopard, Parmigiani Fleurier, Vaucher Manufacture y la municipalidad de Fleurier, buscaba crear una certificación que excediera los estándares existentes.

Cada componente del reloj (excluyendo la correa y el broche) debe ser de proveniencia 100% suiza; tras cumplir con el ISO 3159, se realiza la prueba Chronofiable que simula el uso normal durante seis meses, incluyendo resistencia a golpes, campos magnéticos, hermeticidad y operación de pulsadores y biseles. Exclusiva de esta certificación, la Fleuritest reta al reloj durante 24 horas en un simulador robótico, exigiendo una desviación máxima de 0/+5 s/día. Para obtener la certificación “FQF, La Haute Horlogerie certifiée”, también debe poseer artesanía y acabados excepcionales.

METAS y el Master Chronometer

Más que una certificación, METAS se refiere al Instituto Federal de Metrología de Suiza. En 2014, Omega lo contactó para crear el concepto “Master Chronometer“. Para obtener este certificado, un reloj debe superar ocho pruebas, incluyendo resistencia al magnetismo, isocronismo, reserva de marcha, hermeticidad y desviación máxima de +5 s/día.

Omega Master Chronometer METAS
Omega Master Chronometer METAS

Rolex y el Superlative Chronometer

Rolex desarrolló el concepto “Superlative Chronometer“, introducido en 1950 por Hans Wilsdorf y redefinido en 2016, esta certificación propia buscaba cubrir requisitos adicionales a COSC. Tras cumplirlos, el movimiento es ensamblado y el reloj completo es sometido a pruebas de hermeticidad y reserva de marcha, con tolerancia de -2/+2 s/día.

Rolex Superlative Chronometer Certification
Rolex Superlative Chronometer Certification

El sello Patek Philippe

En 2009, Patek Philippe optó por crear su propio sello, y retirarse del sello de Ginebra. Este estándar de calidad se aplica al reloj terminado e incluye 65 criterios en cuatro categorías: manufactura fina; precisión extrema (-1/+2 s/día); confiabilidad; y servicio.

1000 Hours Control de Jaeger-LeCoultre

En 2004, Jaeger-LeCoultre también desarrolló su programa de evaluación de 1000 horas. Durante 41 días prueba el reloj completo, incluyendo movimientos bruscos y golpes; resistencia al magnetismo; reserva de marcha; efecto de la gravedad; fluctuaciones entre 4° y 40°C y hermeticidad. Los relojes triunfantes son condecorados con el grabado1000 HOURS CONTROL“.

Jaeger LeCoultre 1000 Hours Control
Jaeger LeCoultre 1000 Hours Control

La prueba de 500 horas de Montblanc

Montblanc aplica una prueba de 500 horas que evalúa el ensamblaje y la cuerda en una máquina cuyo giro continuo supera las condiciones de uso normal; monitoreando el sonido, prueba el control continuo de la precisión en diferentes posiciones; revisión de funciones en condiciones de uso normal, alternando movimiento y reposo; reserva de marcha entre 6° y 45°C; pruebas específicas de las complicaciones; y evaluación de hermeticidad

Montblanc 500 hours test
Montblanc 500 hours test

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Continúa leyendo:

¿Cuáles son los criterios de la nueva certificación COSC Excellence Chronometer?

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Cristian Miguez

De familia de relojeros, el amor por la alta relojería lo traigo en la sangre, y si bien en la mente juego con las letras, las ciencias y el marketing, en una mano traigo una pluma y en la otra, una espada.

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