Jaeger-LeCoultre y Aston Martin, asociación VIP
Jaeger-LeCoultre y su legitimidad automovilística, pasión y herencia a partir de 1920...
Cuando nos centramos en la comunión de rotores/motores, mecánica automotriz e ingeniería horológica, debemos 
Así también en ocasiones debemos ligarnos al pasado de las mismas marcas para encontrar el porqué de las asociaciones entre marcas: armadora y manufactura, y así nos viene a la mente el lazo emprendido entre Jaeger-LeCoultre y Aston Martin, dos nombres pioneros en sus disciplinas que practican con los máximos honores cada una de sus actividades, es decir: la hechura de un automóvil de altas prestaciones, pero que también porte el máximo lujo al interior del habitáculo y se encuentre dotado de las mejores materias primas (pieles, aluminios, fibra de carbón, diseño atemporal) y, por supuesto, la manufactura relojera, que debe responder a una tendencia de horología deportiva que acompañe al brazo del piloto que maneja el automóvil, y es ahí donde Jaeger-LeCoultre muestra el dominio de La Grande Maison.
Para poner en contexto debemos ahondar en la historia de Aston Martin. Resulta que en 1913, la armadora comenzó gracias al piloto Lionel Martin, vencedor en aquella carrera emblemática de montaña conocida como Aston-Clinton, es así que –no hay que romperse la cabeza– para saber que el nombre se sucedió entre el apellido de nuestro protagonista y el apellido de la competencia de motor del tipo Gran Turismo se fusionaron, por lo que al día de hoy, Aston Martin es especialista en este tipo de vehículos.

Asimismo, la asociación y relación “amorosa” entre el vehículo y el agente 007 de la Inteligencia Británica, le ha posicionado como un objeto de deseo más allá de las prestaciones que pudiera ofrecer. Hoy por hoy ha sido solicitado por Daniel Craig para llevarlo y traerlo en los largometrajes Casino Royale y Quantum of Solace, así como próximamente en las siguientes entregas de la franquicia cinematográfica del cine de acción por excelencia.
Su pasado en las pistas y en las competencias siempre fue glorioso, aunque se dejó de practicar para enfocarse en la creación
Finalmente, la manufactura artesanal de cada uno de sus vehículos es tal, que entre 1957 y el año 2000, la producción total no había sobrepasado las 12 mil unidades. Sin embargo, a partir del 2003 la hechura de automóviles se incrementó y así también la demanda, para entregar números de hasta 7,250 unidades para el año 2007, cifras que continúan en asenso.
Debemos mencionar, ahora sí ya para finalizar, que Aston Martin provee de tres gamas de modelos al apasionado coleccionista automotriz: DB9, con motor V12 de 6 litros; Vantage, animado por un V8 de 420 caballos y 4.7 litros de desplazamiento, Vanquish de 2001 a 2007 y el Rapide, producido a partir del 2009.
Ahora llegaremos a la historia de Jaeger-LeCoultre, que cuenta con 181 años de haber sido fundada por Antoine LeCoultre en el Jura suizo, justamente en Le Sentier, sitio que permanece hasta la fecha, y permanecerá como la Gran Mansión de la relojería suiza. “Jaeger” se une al apellido LeCoultre a partir del reto que el relojero francés Edmond Jaeger lanzara a Jacques-David LeCoultre, desafiándolo a crear el reloj más plano del planeta, y de ahí que surgiera el calibre 145, insuperable hasta la fecha con 1.38 mm de espesor, que fue presentado en 1907, es decir, 6 años antes de que Aston Martin fuera fundada.
No obstante, el tipo de coleccionista relojero que aprecia este tipo de obras de arte de miniatura mecánica y altísima precisión (relojes LeCoultre), lo hace también en los automóviles que emplea para satisfacer su necesidad de movilidad y exclusividad, es así que para los años 20, posterior a la Segunda Guerra, Edmond Jaeger exportaba relojería LeCoultre a Reino Unido y en 1921 ambos desarrollaron un punto de venta en 1921, y para 1925 ya se habían hecho proveedores de la mayoría de los contadores de automóviles de competición, entregando la información del tiempo con contadores Jaeger, incluyendo un Aston Martin de 1.5 litros de los años 30, que ya había sido equipado con instrumentos Jaeger. Posterior a la muerte de Jacques-David LeCoultre, algunas otras manufacturas levantaron la mano para posicionarse en un mercado aperturado por Jaeger-LeCoultre, no obstante, la legitimidad es innegable y es así que a partir del 2004, se relanzó mediante una colección destinada a recuperar el brillo de la primera mitad del siglo XX.

Hoy en día, la asociación que cumple –precisamente 10 años este 2014– cuenta con una colección superdeportiva de: cronógrafos, torbellinos, GMT´s, horas mundiales y hasta un reloj capaz de aperturar el Aston Martin de su afortunado poseedor, su nombre es Amvox2 Transponder.
No cabe duda que la fuerza de una artesanía de valores convergentes entre el automóvil y la horología, nos lleva a la cima cuando se trata de Aston Martin y Jaeger-LeCoultre, y es por ello que al periodista de relojes le fascinará citar esta relación cada que le sea posible, y más tratándose de este par de titanes.
Marco Alegría
…Ya entendería yo, con cada pieza de alta relojería, que la mayor parte de lo que llamamos extraordinario se disfruta sin percatarse del paso del tiempo, pero mirando el reloj.
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