Una lección en negro: Hublot Classic Fusion Yohji Yamamoto
Con una pieza que revela su esencia a través del material y el diseño, prescindiendo totalmente del color, dos maestros del negro se unen de nuevo para hacer visible lo invisible.
La relojería ha tenido varios hitos importantes desde su concepción como arte y ciencia en cuanto a medición del tiempo. Sin embargo, hay un punto de inflexión del que no se habla mucho, aunque ha cambiado el rumbo de la relojería. Se trata de la transformación de los relojes de herramientas meramente funcionales a accesorios a través de los que expresamos nuestro estilo, nuestro estatus, incluso nuestros hobbies.

Este cambio significativo, aunque ya se veía venir desde los años cincuenta, cuando se popularizaron los relojes-joya para dama, no ocurrió definitivamente sino hasta inicios de los ochenta. Fue entonces cuando se empezó a dar prioridad al diseño más que a la precisión o la complejidad técnica. Los relojes se convirtieron en un accesorio por derecho propio más influenciados por las tendencias de moda que por la complejidad mecánica… y ya no hubo vuelta atrás.
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La fusión del estilo y la función
Fue también en los años ochenta cuando Hublot, quizá influenciado por esta corriente, se atreve a combinar el oro con el caucho en un reloj, transformando para siempre el mundo de la relojería de lujo. Algo parecido sucedió con el diseñador de moda Yohji Yamamoto, quien lanzara su primera colección en París en 1981, desafiando los estándares de la moda convencional con un estilo minimalista hasta la médula y el negro como bandera y símbolo de rebelión.

Pocas veces sucede que una firma relojera y un ícono de la moda tengan tanto en común. Así que no es de extrañar que la maison que ha dominado el arte de la fusión tanto en estilos como en materiales haya unido fuerzas con uno de los diseñadores vivos más famosos del mundo: un maestro de la sastrería, el volumen, la yuxtaposición y, por supuesto, el color negro. Una tonalidad que también ha sido clave para Hublot desde que Jean-Claude Biver lanzara en 2006 el concepto All Black.

Más que un diseño, una declaración de identidad
Producto de esta unión surge una pieza enigmática, minimalista, que mira hacia el futuro y honra el pasado: Hublot Classic Fusion Yohji Yamamoto. El punto de partida es un Classic Fussion que honra las raíces de la firma. Su caja de 42mm hecha en cerámica y pulida con chorro de arena es el lienzo perfecto para transmitir la intensidad del negro, absorbiendo la luz en lugar de reflejarla.

La carátula deja entrever un diseño de camuflaje que acentúa la finalidad última del negro: no resaltar, revelarse solo mediante sombras, a través del movimiento. Las manecillas, así como los índices y las firmas de ambos creadores, se muestran con un matiz solo un ápice más claro. Lo mismo sucede con la ventana de fecha, ubicada a las 3h, la ausencia de color, negro sobre negro.

Cuando “lo esencial es invisible a los ojos”
El Hublot Classic Fusion Yohji Yamamoto cumple cabalmente con su función originaria gracias al calibre automático MHUB1110 de Hublot que, con todo y su rotor esqueletizado puede apreciarse gracias al fondo transparente de la caja cubierto con cristal de zafiro ahumado. Ofrece hasta 48 horas de reserva de marcha y es hermético hasta 50 metros. La correa es un entramado de caucho con tejido, aludiendo tanto a la pericia de Yamamoto con los textiles como a la audacia técnica de Hublot.

Nada en esta pieza resplandece, solo se descubre cuando se le mira, es a la vez agresiva y discreta. Y como lo esencial no está a la vista de todos, solo 300 afortunados podrán hacerse de esta proeza monocromática que se entrega en un estuche personalizado All Black con la firma del “maestro del color negro”.

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Karla Otero
Durante más de 20 años he escrito sobre arte, moda, estilo de vida y, por supuesto, sobre relojes, siempre pensando en la precisión, la belleza y el pulso creativo del tiempo.
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