Rolex: Logros, innovación, rigor en la certificación y la celebración del centenario del Oyster
Con innovaciones en materiales, carátulas y desempeño relojero, Rolex presenta sus nuevas piezas en Watches & Wonders 2026, al tiempo que celebra 100 años del icónico Oyster.
Oyster, el emblemático reloj que inauguró una nueva era en la relojería
Oyster ha sido sinónimo de grandeza por cien años. Esta innovación visionaria, ideada por Hans Wilsdorf, vio la luz en 1926 y revolucionó la industria relojera, definiendo la identidad de Rolex. Aparentemente simple en concepto, al centro de esta se encuentra una caja hermética al agua y al polvo. Pero no solo la caja era lo nuevo en el Oyster: este era un reloj de pulsera cuya precisión igualaba a la de los grandes cronómetros marinos, en una época donde los relojes de pulso aún eran vistos como joyería y no como guardatiempos confiables. Ya en 1927, consciente de su triunfo, Hans Wilsdorf reconocía, realista: “Fabricamos el mejor reloj de muñeca del mundo”.


No conforme con esta victoria, Rolex patentó el rotor Perpetuo en 1931, un sistema de cuerda automática con un rotor semicircular que dotaba al Oyster con una fuente de energía inagotable, completando así la visión de Hans Wilsdorf. De esta manera, la caja primero prestó su nombre a un reloj de pulso y, después, a toda una colección. Desde entonces, todo reloj Rolex busca cumplir la promesa hecha con el Oyster en 1926: proporcionar un reloj confiable, preciso y hermético, capaz de acompañar a su portador en todas sus actividades.


La certificación Superlative Chronometer ahora cuenta con siete criterios
Cien años después, Rolex continúa esbozando nuevas posibilidades, estrenando piezas que celebran el centenario del Oyster, echando mano de la ciencia de materiales, el arte de las carátulas, gran rendimiento y la certificación Superlative Chronometer, aún más exigente que en el pasado, incorporando criterios de resistencia magnética, confiabilidad y sostenibilidad a los de precisión, hermeticidad, cuerda automática y autonomía.

Oyster Perpetual 41: Un homenaje a los orígenes
Una celebración del nacimiento del Oyster y un tributo a la esencia del tiempo es el Oyster Perpetual 41, el cual, con bisel y corona (adornada con el número 100 en relieve) en Rolesor amarillo insinúan la caja y brazalete de algunos de los primeros Oyster, aunque en este caso, estos están hechos en Oystersteel. La caja, con una hermeticidad de 100 metros, alberga el calibre 3230, un movimiento mecánico de cuerda automática que, gracias a su escape Chronergy en níquel-fósforo y su espiral azul Parachrom, posee una gran resistencia a los campos magnéticos y una reserva de marcha de 70 horas.

Cubierto por la certificación Superlative Chronometer, la carátula del Oyster Perpetual 41, de pizarra con acabado rayos de sol, ostenta a las seis, en lugar de la tradicional inscripción SWISS MADE, la de 100 YEARS. En el icónico color verde de la marca se aprecian, tampografiados, el nombre Rolex y pequeños cuadrados de la minutería.


Oyster Perpetual 36: Todo un un jubileo multicolor
La colorida carátula del Oyster Perpetual 36, adornada con el motivo Jubilee multicolor con el nombre de Rolex en una composición alegre y sofisticada, inspirado en aquel introducido a finales de la década de 1970, es la característica más prominente de este reloj, particularmente debido al contraste que marca contra la caja y el brazalete de Oystersteel. La caja protege del agua al calibre 3230 hasta los 100 metros de profundidad.



Oyster Perpetual 28 y 34: El amanecer de una nueva era de oro
Cubiertos por la certificación Superlative Chronometer, los Oyster Perpetual 28 y Oyster Perpetual 34 están impulsados por el calibre de cuerda automática 2232. Con una reserva de marcha de 55 horas, su espiral Syloxi de silicio asegura la regularidad del movimiento en cualquier posición, mientras que su escape de níquel-fósforo le confiere gran resistencia a los campos magnéticos.


Mientras que el nuevo Oyster Perpetual 28 se presenta con caja y brazalete Oyster de oro amarillo de 18 quilates y una carátula lacada green stone, con los índices a las tres, seis y nueve en piedras naturales, una novedad para Rolex, el Oyster Perpetual 34 se decanta por el oro Everose de 18 quilates y una carátula lacada blue stone, también con piedras naturales a las tres, seis y nueve.



Oyster Perpetual Datejust 41: El arquetipo del del reloj clásico refresca su apariencia
Un hito en la historia del Oyster y un reloj icónico de Rolex, el Datejust no podía estar ausente en este festejo del centenario y el mismo se hace presente en el Oyster Perpetual Datejust 41 en versión Rolesor blanco y carátula sombreada lacada en color verde con inscripciones en blanco y su característico bisel estriado. Lo impulsa el calibre 3235, el cual, con su escape Chronergy de níquel-fósforo y espiral Parachrom azul, posee una reserva de marcha de 70 horas.



Oyster Perpetual Yacht-Master II: La regata comienza aún antes de empezar
El cronógrafo de regata, el Oyster Perpetual Yacht-Master II retorna con grandiosidad, con un diseño y movimiento completamente rediseñados, en dos versiones: una en Oystersteel y una segunda en oro amarillo de 18 quilates. Minimalista, simplificado y modernizado, presenta una gran legibilidad y fácil manipulación. A fin de gestionar el tiempo previo a la carrera, la escala de la cuenta regresiva de 10 a 0 minutos está colocada en un realce independiente; la cuenta es programada y operada mediante los pulsadores laterales y sus manecillas de minutos y segundos giran en dirección antihoraria, por primera vez para Rolex, haciendo que la cuenta atrás sea claramente legible. Por su parte, el bisel rotativo bidireccional en Cerachrom azul permite medir intervalos de tiempo, por ejemplo, entre dos boyas.


Dichas funciones son impulsadas por el calibre 4162, una evolución del calibre 4161, que incluye varias de las innovaciones que Rolex ha introducido en sus movimientos, incluyendo el escape Chronergy, de forma que el Oyster Perpetual Yacht-Master II cuenta con la certificación Superlative Chronometer, como todos los relojes Rolex.



Oyster Perpetual Day-Date 40: La exclusividad según Rolex, elevada con nuevos materiales
Expandiendo su repertorio de aleaciones preciosas, Rolex presenta el Oyster Perpetual Day-Date 40 en el nuevo oro de 18 quilates Jubilee Gold. Con tonos entre amarillo suave, blanco cálido y rosa pálido, esta aleación inédita ha sido completamente desarrollada y fabricada internamente por Rolex y resalta aún más en este reloj gracias a su carátula en aventurina verde claro y diez diamantes corte baguette. La caja Oyster le confiere una hermeticidad de 100 metros y da cabida al calibre de cuerda automática 3255 con escape Chronergy, espiral Parachrome, amortiguadores Paraflex y reserva de marcha de 70 horas. Reservado para el Day-Date y las versiones en metales preciosos del Datejust, este reloj se acompaña con el elegante brazalete President.



Oyster Perpetual Cosmograph Daytona: La fusión del saber tradicional y la tecnología avanzada
El Oyster Perpetual Cosmograph Daytona debuta, por primera vez en este modelo, con una configuración exclusiva en una versión Rolesium que combina Oystersteel y platino. Un bisel con escala taquimétrica en Cerachrom color antracita (logrado con zirconio y carburo de tungsteno) muestra la numeración horizontalmente, como el modelo original de 1963 y es el complemento perfecto para la carátula blanca lograda mediante esmaltado grand feu.



El nuevo Oyster Perpetual Cosmograph Daytona, certificado Superlative Chronometer, está equipado con el calibre automático 4131, cuyos puentes, bellamente decorados con Rolex Côtes de Genève, y masa oscilante de oro amarillo son visibles a través del fondo de caja transparente en cristal de zafiro. Además de su escape Chronergy de níquel-fósforo, espiral Parachrom azul y amortiguadores Paraflex, el movimiento cronógrafo posee rueda de columnas y embrague vertical que garantiza un arranque inmediato y preciso.


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De familia de relojeros, el amor por la alta relojería lo traigo en la sangre, y si bien en la mente juego con las letras, las ciencias y el marketing, en una mano traigo una pluma y en la otra, una espada.
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