Cartier Roadster: renace el carácter deportivo de la Maison con su refinada elegancia
Cartier Roadster renace con siete nuevas referencias que revelan el gusto refinado de la Maison parisina por la creación de un reloj deportivo único. El renacimiento del Cartier Roadster reafirma el carácter innovador de la…
Cartier Roadster renace con siete nuevas referencias que revelan el gusto refinado de la Maison parisina por la creación de un reloj deportivo único.
El renacimiento del Cartier Roadster reafirma el carácter innovador de la Maison con una propuesta que sintetiza diseño automovilístico y alta relojería. Lanzado originalmente en 2002 como celebración del 150 aniversario de Cartier, el Roadster regresa con siete nuevas referencias que conservan su espíritu audaz, ahora refinado en proporciones y ejecución.
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Cartier Roadster

Su identidad estética se mantiene fiel a la inspiración en los deportivos clásicos de los años cincuenta, evocando dinamismo a través de líneas fluidas y superficies tensas. Algunas fuentes indican que se inspiraba en el Porsche 356 de mitad del siglo pasado. Un ejercicio mecánico muy técnico que retomaba el gusto de los hermanos Cartier por el progreso, el desarrollo y la evolución de la sociedad moderna.
La caja tonneau, robusta y escultórica, se distingue por un cristal convexo que recuerda a los parabrisas curvos de los autos vintage. La corona cónica, de gran tamaño, se integra con mayor armonía en la carrura y alude visualmente a los rines automotrices, mientras que los remaches del bisel refuerzan su carácter industrial.
En la carátula, el Roadster conserva los códigos distintivos de Cartier: números romanos estilizados con reminiscencias de velocímetro, manecillas tipo espada con material luminiscente y minutería chemin de fer. La lente trapezoidal sobre la fecha a las 3 horas añade un elemento funcional y estético que contribuye a su lectura inmediata.


Espíritu del progreso
Disponible en tamaños grande (47 x 38 mm) y mediano (42.5 x 34.9 mm), el modelo ofrece versatilidad para distintas muñecas, manteniendo una hermeticidad de hasta 100 metros que respalda su vocación deportiva. La colección incluye versiones en acero, combinaciones bitono y una destacada ejecución en oro amarillo.

Roadster renace con movimientos automáticos. Emplea el calibre 1847 MC para los modelos grandes. El nombre de este movimiento mecánico de cuerda automática, el 1847 MC, evoca el año de creación de la Maison. Este movimiento in-house, diseñado para el uso diario, se encuentra también en los relojes clásicos de la Maison, como el reloj Santos de Cartier. Fue introducido en 2015. Cuenta con una frecuencia de 4 Hz y una reserva de marcha de 42 horas.
Para los modelos medianos, Roadster monta el calibre 1899 MC. Su nombre rinde homenaje al año en que se inauguró la boutique del 13, Rue de la Paix, cuna del estilo Cartier desde 1899. Este movimiento, que data del 2019, se ha miniaturizado también para adaptarse a piezas como el Tank Américaine. Con una frecuencia de 4 Hz, aporta una reserva de marcha de 40 horas.
Referente sport

El Roadster se completa con correas de piel o brazalete metálico rediseñado, equipado con el sistema QuickSwitch, que permite intercambios rápidos sin herramientas. Así, Cartier reafirma la vigencia de un diseño que equilibra herencia, técnica y modernidad.
Diferenciándose claramente de referentes históricos de la casa, como el Cartier Tank o el Cartier Santos, el Roadster resurge con la fuerza de su espíritu deportivo y se consolida como una pieza profundamente reconocible dentro del ADN de Cartier, pero lo suficientemente disruptiva para atraer a una nueva generación de clientes.
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Leslie López
Autor y editor de revistas especializadas de alta relojería durante más de una década en México. Licenciado en Filosofía, apasionado por la literatura e instructor de buceo cuando el tiempo lo permite.
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