Emblemática y contemporánea: la décima Opus de Cartier Privé - Les Opus
La décima obra de Cartier Privé - Les Opus es un tríptico excepcional de formas emblemáticas de Cartier: el Tank Normale, el Tortue Chronographe Monopoussoir y el Crash Squelette.
Les Opus, una reinterpretación del patrimonio relojero de Cartier
La tan esperada décima Opus de Cartier Privé ya está aquí. Desde 2015, cada año Cartier Privé – Les Opus nos trae reinterpretaciones de algunos de los modelos míticos de la Maison en ediciones limitadas.
La décima obra de Cartier Privé no es la excepción y celebra tres de las formas más emblemáticas de ediciones anteriores: el Tank Normale, el Tortue Chronographe Monopoussoir y el Crash Squelette.
El hilo conductor del diseño detrás de la décima Opus es el platino, uno de los materiales más apreciados por Cartier y codiciado por la alta relojería, combinado con el color Burdeos, rematado con un cabujón de rubí en la corona: una paleta que presenta un elegante y equilibrado contraste con las carátulas de opalina plateada y las manecillas en acero azulado.
Puesto el escenario y levantado el telón, hablemos de aquello que hace especial a cada uno de los personajes de la décima Opus.
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Tank Normale: platino con un toque de burdeos
Con un movimiento mecánico de cuerda manual y una caja de platino de 32.6 mm x 25.7 mm, y 6.85 mm de grosor, el Tank Normale se presenta con un brazalete de siete hileras, también en platino. El acabado cepillado del frente de la caja y del brazalete contrasta con el acabado pulido de los laterales, ofreciendo gran armonía con la carátula opalina plateada que ostenta, en el color burdeos de la décima obra, los icónicos índices y números romanos.

Tortue Chronographe Monopoussoir: con carácter noventero
El Tortue Chronographe Monopoussoir reinterpeta un modelo creado en 1998 dentro de la Collection Privée Cartier Paris, del cual toma sus elementos de diseño, tales como los índices perlados, la minutería de ferrocarril y los motivos triangulares en las esquinas de la carátula. Con una caja de platino de 43.7 mm x 34.8 mm y 10.2 mm de grosor, hermética hasta 30 metros, el reloj es impulsado por el movimiento de manufactura 1928 MC, un movimiento cronógrafo monopulsador que integra las funciones de inicio, parada y puesta en cero en la corona. Con un grosor de 4.3 mm, este es el movimiento cronógrafo más fino de la Maison cuyos elegantes decorados Côtes de Genève son visibles a través del fondo de caja transparente de cristal de zafiro.
Siguiendo el código de diseño de la décima Opus, su correa, de piel de aligátor, es color burdeos semimate, a tono con la minutería y los motivos triangulares de la carátula blanco opalina, sobre la que danzan las manecillas de acero azulado de las horas, minutos y de las subcarátulas del cronógrafo.

Crash Squelette: expresión creativa del movimiento esqueleto
En una edición limitada y numerada de 150 piezas, el Crash Squelette se basa en el Crash de 1967, creado en el corazón mismo del Swinging London y que, con su carátula asimétrica que desafió los códigos estéticos de la relojería, siempre ha sido producido en series muy exclusivas. Para la décima Opus, el Crash toma una correa de piel de aligátor burdeos semimate y un diseño esqueleto, que permite apreciar el movimiento de manufactura de cuerda manual 1967 MC, cuyos componentes fueron desarrollados para adaptarse a las singulares formas de este reloj radical, en el cual los elementos móviles se funden con los puentes, martillados a mano, que se transforman en números romanos.



Cartier Privé – La Collection: un homenaje a piezas emblemáticas
Con motivo de la décima Opus, Cartier inaugura por primera vez la Cartier Privé – La Collection, que reúne piezas emblemáticas en cajas de oro amarillo y carátulas con acabado dorado y manecillas en acero azulado en forma de pomo. En esta ocasión, se rinde homenaje a los relojes Tank Normale, Tank Cintrée y Cloche.
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Cristian Miguez
De familia de relojeros, el amor por la alta relojería lo traigo en la sangre, y si bien en la mente juego con las letras, las ciencias y el marketing, en una mano traigo una pluma y en la otra, una espada.
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