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Breguet celebra el día del tourbillon


El 26 de junio de 1801, Abraham-Louis Breguet cambiaría el rumbo de la relojería para siempre con un dispositivo al que nombró: tourbillon.

En aquel momento el reloj de bolsillo era la única posibilidad de llevar el tiempo consigo, y si bien el mismo Breguet presentó el primer reloj de pulso para dama en 1812, Reina de Nápoles, la horología en general acusaba un problema de precisión ligado a la fuerza gravitatoria y sus incidencias con el sistema de regulación.

Abraham-Louis Breguet basó su trabajo en la observación de que la gravedad es el enemigo de la regularidad en los movimientos relojeros, en cuanto que cada cambio de posición del reloj provoca variaciones en el ajuste de su sincronización. Para solucionar el problema de la gravedad, inherente a cualquier actividad humana, el maestro tuvo la idea de colocar todo el escape (es decir el volante, el muelle, el áncora y la rueda de escape, las piezas más sensibles a la gravedad) en un carro móvil que realiza una rotación completa por minuto. De esta manera, la repetición regular de las fallas desencadena un proceso de compensación mutua. Además, el cambio constante del punto de contacto que realizan los pivotes del volante en sus cojinetes garantiza una mejor lubricación.

La patente y comercialización

Basado en un principio que fue brillante y extremadamente complejo de producir, el tourbillon surgió luego de dos modelos experimentales (el reloj n ° 169 fue otorgado al hijo del relojero John Arnold en Londres en 1809 , y luego el N ° 282 completado en 1800 y vendido mucho más tarde por el hijo de Breguet, el primer Tourbillon no se comercializaría hasta 1805.

Al año siguiente, la invención se presentó al público en la Exposición Nacional de Productos Industriales que se celebró en París en la Esplanade des Invalides en septiembre y octubre de 1806. Descrito como un mecanismo por el cual los relojes «mantienen la misma precisión, sea cual sea la posición vertical o inclinada del reloj», el regulador del tourbillon fue una fuente constante de fascinación a partir de entonces.

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Los más grandes amantes de la relojería no pudieron resistir su atractivo: el famoso patrón y coleccionista italiano Sommariva, Monseñor Belmas, Obispo de Cambrai, los Borbones de España, o el Príncipe Regente de Inglaterra que adquirió un Tourbillon de gran tamaño en 1814, fueron muestra de la potencia de la invención a nivel comercial.

Algo misterioso y reservado para los iniciados, solo 35 ejemplos del Tourbillon se vendieron entre 1805 y 1823, el año de la muerte del maestro relojero.

¿Qué es el tourbillon? 

Es un dispositivo mecánico de relojería que incorpora al órgano regulador junto con el escape dentro de una jaula y lo hace rotar en una o más direcciones y a diferente velocidad. El tourbillon pensado y creado por Abraham-Louis Breguet en 1795 y patentado en 1801, es conocido como tourbillon de 60 segundos. No obstante el relojero de Neuchâtel también creó otro tipo de tourbillones, destacando el de 4 minutos. En ellos, la jaula rotará sobre su eje a 90 grados a manera de una revolución completa durante dicho espacio de tiempo y con ello, la fuerza gravitacional de la Tierra no incidirá en la espiral y los componentes esenciales para garantizar la precisión de la pieza.

El próximo 26 de junio se celebra el día internacional del tourbillon

En 2019 celebramos 218 años de la patente del Tourbillon y la festividad conocida como «Día de Tourbillon», que celebrará la marca que lleva el nombre del genio en sus diferentes boutiques internacionales, como las de Zurich, Taipei y Nueva York.

Durante su vida, Abraham-Louis Breguet creó 35 relojes tourbillon, y menos de 10 de ellos son conocidos. Es por ello que realizamos un reportaje en el que ennumeramos algunas de las piezas que llevan el sello de Breguet y que aun se conservan.

En Watches World proponemos tres piezas de sumo valor y diferente enfoque técnico: marcha constante: Tradition Tourbillon Fusée 7047; ultraplanismo: Classique Tourbillon Extra-Plat Squelette 5395; y con sonería: Tradition Minute Repeater Tourbillon 7087, a fin de ilustrar brevemente los diferentes alcances de este dispositivo que es, ha sido y seguirá siendo el Santo Grial de los relojeros y de los coleccionistas.

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A lo largo de su vida, Abraham-Louis Breguet creó 35 relojes dotados con Tourbillon, de los que quedan menos de 10.

Abraham-Louis Breguet

Relojero nacido en Neuchâtel y establecido en París; su elegancia, originalidad e invenciones, como el tourbillon, lo catapultan como uno de los más virtuosos del oficio. Inventó además: el sistema de paracaídas (pare-chute), el escape de áncora con superficie de impulso, la espiral plana y un dispositivo de compensación para relojes, además de muchos otros. Breguet, cuenta con una serie de innovaciones que determinaron, más que ningún otro inventor, el camino de la relojería tradicional con miras al futuro.

Tradition Tourbillon Fusée 7047

Una transmisión de energía del tipo huso cadena, entrega el poder a dos espirales al interior de una caja de oro rosa de 41 mm de diámetro. El puente del tourbillon y el volante están hechos de titanio de alta resistencia, y la espectacularidad del conjunto está protegida por un cristal de zafiro abombado que recuerda a los antiguos instrumentos de precisión. Así, el torbellino cumple con su función de precisar que el órgano regulador trabaje con un ritmo perfecto, pero el sistema fusée de cadena, garantiza la fuerza constante que consiste de un engranaje cónico unido al barrilete mediante una cadena que equilibra el par del barrilete y su transferencia al tren de engranaje, manteniendo una entrega energética precisa. Este tipo de sistema fue ideado para los cronómetros marinos, instrumentos ideales para la navegación. 

Tradition Répétition Minutes Tourbillon 7087

Desarrollado en caja de oro rosa con 44 mm de diámetro y con el canto finamente acanalado, luce un fondo zafiro con doble cristal. Luce una carátula de oro 18 quilates con baño de plata y decoración guilloché realizada a mano, descentrada a las 1h30. Cuenta con un movimiento mecánico de carga automática con repetición de los minutos y tourbillon 60 segundos a las 6 horas. El calibre brinda funciones de sonería, indicador de reserva de marcha de 80 horas, indicador de horas y minutos. Cuenta con espiral Breguet de y escape con paletas de silicio. Breguet ha podido realizar este hito gracias a sus investigaciones en materia acústica, adicionando una membrana de oro a la que se ha fijado un cristal de zafiro que ofrece una vista sin igual sobre el movimiento. A todas estas innovaciones se suma el uso de un regulador magnético.

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2019

Classique Tourbillon Extra-Plat Squelette 5395

La finura extrema de su Calibre 581 había impulsado a la Manufactura, en realizaciones anteriores, a realizar proezas técnicas muy audaces. La concepción del tourbillon en particular fue replanteada para dar vida a una arquitectura única. Hoy, la Maison eleva aún más el listón al retirar cerca del 50% del material de este movimiento, ahora inamovible. Así esqueletizado, este calibre de oro de 18 quilates juega literalmente con los límites de la física y nos recuerda que, en Breguet, los relojeros practican un verdadero oficio artesanal, pues han añadido el grabado, el guilloché y el achaflanado para alcanzar un resultado extraordinario. Con sus 3 mm de grosor, es uno de los más finos movimientos de tourbillon de carga automática del mundo. La masa oscilante se desplazó a la periferia de la platina, una opción que permite reducir el grosor conservando una visión abierta sobre la mecánica del reloj.

Tourbillon No. 1176, vendido por Abraham-Louis Breguet en 1809 y Tourbillon No. 2567, vendido en 1812, junto con los registros originales de cada creación histórica.

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