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TAG Heuer Autavia Isograph


 |  20 marzo, 2019

TAG Heuer Autavia fue recuperado hace algunos años con la visión de Jean-Claude Biver al frente de la marca, dicho ícono se convirtió en leyenda durante la década de los 70 producto de la visión de Jack Heuer, y desapareció cuando cambió el milenio a fin de concentrar los esfuerzos de la marca en F1 y Carrera.

Sin embargo, dentro de la historia de esta maravillosa pieza, el nombre describe una comunión perfecta entre el deporte motor y la aviación, por lo que en este modelo se hace constar el lado aéreo de Autavia.

TAG Heuer Autavia Isograph

A fin de realmente presentar un reloj de aviación, la marca ha desarrollado una pieza con números árabes de grandes dimensiones y bisel bidireccional de 60 minutos; las agujas tipo espada y una corona sobredimensionada complementan los códigos que los pilotos requieren para manipular un reloj que les sirva como instrumento.

Al interior portan el Calibre 5 (ETA 28-24), mientras que en la parte estética se presentaron diferentes configuraciones en caja de acero inoxidable y un par de modelos de bronce con diferente color de dial. En total hay 7 modelos a seleccionar, y lucen tan vintage como contemporáneos en oferta.

Destaca una amplia selección de correas con lo cual se puede personalizar el reloj, ya sea con cinturón de piel de becerro, textil de alta resistencia con hebilla o brazalete de acero inoxidable.

Técnica

El nuevo Autavia Isograph luce caja de acero-bronce de 42 mm de diámetro, es hermético hasta los 100 metros, cuenta con el Calibre 5 dotado de 38 horas de autonomía a 4 Hz, que permite la indicación de las horas, minutos, segundos y fechador. Postdata: presenta una espiral desarrollada en carbón patentada (Isograph).

Esta espiral bien puede ser incluida en cualquier tipo de reloj, así confirmó Guy Sémon a pregunta expresa de nuestra redacción, es más accesible que el silicio y mucho más confiable.

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ESCRITO POR

…Ya entendería yo, con cada pieza de alta relojería, que la mayor parte de lo que llamamos extraordinario se disfruta sin percatarse del paso del tiempo, pero mirando el reloj.
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