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Mido Edición Limitada México 100 Big Date


 |  12 octubre, 2018

Mido celebra sus primeros 100 años de historia. Una gloriosa, por cierto, y que ha calado hondo en el entusiasmo de los coleccionistas relojeros mexicanos.

Es nuestro país uno de los sitios más importantes para las operaciones de la marca en el mundo, tan sólo detrás de China. México recibió con brazos abiertos a esta gran marca que se inspira en los principales monumentos arquitectónicos del mundo y que debe su nombre a la acción de medir.

100 años

La historia inicia el 11 de noviembre de 1918, en Suiza, cuando su fundador George G. Schaeren decide inaugurar la marca y nombrarla a partir del castellano: I measure, yo Mido. Todo esto sucedió en Biel, no obstante, la marca tuvo el primer gran momento hasta la década de los años 30, cuando la relojería era mucho más competida y el mercado requería de innovación.

Mido en México

Si bien tuvieron que pasar varias décadas para que la firma llegara a nuestro país, el encanto fue inmediato. Todo debido a ciertos factores que colaboraron con el arraigo de Mido como el reloj de los mexicanos.

La calidad y altos estándares de precisión como la certificación COSC; la construcción y diseño de las piezas, que son inspiradas por los monumentos y edificaciones como: la Ópera de Rennes (Baroncelli), la Muralla China (Great Wall), el Syndey Harbour Bridge (Multifort), el Coliseo Romano (All Dial), y la Torre Eiffel (Commander). Y finalmente el gusto particular del cliente nacional que desea calidad por lo que paga, atemporalidad por lo que porta y hereda, así como un diseño que va con su marcado gusto latino.

Edición Limitada México 100 Big Date

Se trata de la primera pieza intervenida por un diseñador extranjero, o fuera de suiza. En esta ocasión, el arquitecto Fabio Correa tomó el fondo sólido de acero inoxidable como lienzo y trazó un mensaje tan certero como conector.

Con él nos invita a viajar en el tiempo; a ese momento en el que los seres humanos medíamos la vida a partir de relojes solares, cuadrantes, y utilizábamos la famosa rosa de los vientos como carta de navegación para encontrar el rumbo.

La inspiración inmediata surge a partir de edificios que han marcado la historia del país en los últimos 100 años, mientras se toma en cuenta la evolución de los relojes en este centenario.

Dividido en cuatro ejes principales: ciclo del tiempo, arquitectura solar, sostenibilidad y arquitectura moderna. A las 12 se apunta hacia el futuro, mientras que a las 6 horas destaca la Torre Latinoamericana, esencial durante la década de lo cincuenta, los 8 edificios trazados escoltan al centro la palabra México, que da sostén a un reloj de arena, en señal de la evolución de cómo el hombre mide el tiempo.

En términos técnicos y mecánicos, la referencia se basa en el Commander Big Date, novedad de Baselworld 2018, por lo que echa mano del calibre 80 con el mismo número de horas de autonomía, y que da vida a un gran fechador a las 6 horas. Este movimiento vibra a 3 Hz y está ajustado a 3 posiciones.

Ya en su caja luce 4 ejecuciones diferentes, fondo sólido con la inscripción antes mencionada y es hermético hasta los 50 metros de profundidad. Disponible únicamente en caja y brazalete de acero con PVD oro rosa y dial plateado, sólo 100 piezas estarán disponibles en exclusiva con Liverpool.

Vaya manera de celebrar un ícono, Mido seguramente presentará diferentes piezas que exhiban al Commander como lo que es, así que seguramente veremos algo en su cronógrafo y piezas especiales para diferentes mercados.

Fabio Correa

Arquitecto mexicano socio fundador del taller Arquitectura en Movimiento Workshop. Desde 1996 el trabajo de dicho taller ha sido realizar proyectos contemporáneos en donde se refleja el lugar y el momento en que vivimos de una manera distinta.

En la arquitectura vemos dos ciclos del tiempo: el natural, el cual dicta por dónde entra el sol y las sombras que genera, y el ciclo del tiempo histórico. El cual puede verse reflejado en la arquitectura. Fabio Correa.

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ESCRITO POR

…Ya entendería yo, con cada pieza de alta relojería, que la mayor parte de lo que llamamos extraordinario se disfruta sin percatarse del paso del tiempo, pero mirando el reloj.
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