Esto es lo que piensa Jean-Claude Biver de las marcas en las que participó

El hombre que tiene todas las respuestas, pero que se ha sabido construir a partir de sus errores. Con modestia, confiesa que sus máximos mentores le dieron la oportunidad de equivocarse y aprender. Su mayor legado: capacitar al recurso humano que ha formado parte de sus equipos.

Y si bien tenemos una entrevista sumamente completa programada para nuestro siguiente número impreso, Invierno 2018, decidimos compartir un extracto respecto a lo que piensa Biver de cada una de las marcas que tuvo a bien dirigir o en las que participó.

Watches World: Ha tenido muchas marcas a su cargo a lo largo de su trayectoria profesional, quisiera nombrarlas y que usted las describiera de la manera más simple y trascendental posible…

  • Audemars Piguet: fue mi primer amor y, en ella, descubrí la profundidad de la relojería como arte.
  • Blancpain: mi primera marca, la reestructuramos de la A a la Z, pues la relanzamos en 1981, cuando había desaparecido desde 1959. Fue una experiencia increíble el reconectar el pasado con el futuro.
  • Omega: ahí aprendí dónde debe estar una marca internacional, y a manejar un negocio grande.
  • Swatch Group: me dio una de las más grandes oportunidades en mi carrera, cuando asumí el cargo como jefe de Producto y Marketing en Omega, fue ahí donde pude desarrollar el nuevo Constellation, el Seamaster, el Speedmaster. Tomé a Cindy Crawford como imagen, reanimé la colaboración con NASA, instauré la asociación con James Bond y tomé a Michael Schumacher como Embajador, ¡wow! Fue una experiencia inolvidable que debo agradecer al Sr. Hayek.
  • Hublot: mi vida. ¡Este es mi reloj! Hublot es 100% lo que yo amo de la relojería. Con Hublot se tiene la sensibilidad de Biver, la experiencia de Biver, el gusto de Biver, la insurrección de Biver. Es realmente la marca con la que tengo más conexión.
  • TAG Heuer: avant-garde y tradición. Aprendí a hacer relojes no para mí, sino para el cliente. Lo cual es mucho más difícil, pero realmente excitante. Con TAG Heuer debí desafiarme a mí mismo para aceptar que el cliente tiene poco más de 20 años y desea adquirir su primer reloj de lujo en un rango accesible de precio.
  • Zenith: es el futuro de la tradición suiza. Y el futuro no puede repetirse. Tenemos como ejemplo El Primero (1969) midiendo la décima de segundo, pero El Primero 21 hace lo propio cuantificando la centésima de segundo, de manera mecánica.
  • LVMH: el Grupo más grande del mundo del lujo. Con LVMH he aprendido la importancia del “emprendedorismo”, ya que los jefes no le piden a sus CEO ser solo directores, sino emprendedores.

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