El Big Bang cambia, pero mantiene su espíritu intacto

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La evolución es inevitable; hasta cierto punto necesaria, y en la alta relojería lo comprobamos cada año con el lanzamiento de nuevos modelos. En esta ocasión hablaremos de una pieza que mantiene el espíritu de su predecesor intacto pero que nos sorprende con su nueva forma: el Spirit of Big Bang que además incorpora un movimiento cronógrafo esqueleto automático totalmente “hublotizado” sobre una base Zenith El Primero.

Puro espíritu Big Bang, diferente ejecución

Los códigos inconfundibles del Big Bang se mantienen: los seis tornillos de titanio en forma de H que atraviesan el bisel del reloj, las orejas a cada lado, las dos fijaciones de la pulsera, las famosas agujas Hublot y los índices tipo bastón rellenados de SuperLumi-Nova™ para lograr una buena legibilidad así como la corona enroscada moldeada en caucho a partir de un modelo, cuyo perfil está decorado con la famosa H.

En pocas palabras, se trata de un auténtico Big Bang con una caja ejecutada de una forma exclusiva siguiendo un ingenioso principio de “sándwich” que permite jugar con innumerables combinaciones de materiales y colores. El diseño de la carrura con sus lados satinados y zonas pulidas con chorro de arena brindan al reloj un efecto único y distinguido dentro de la línea Big Bang.

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Hublot, maestro de la fusión

En este modelo se empleó el mismo principio de fusión de materiales que ha destacado a la Manufactura:  con el titanio, la cerámica, el King Gold (oro de 18 quilates con un 5% de platino que le confiere un tono más rojizo, y que, de hecho, lo vuelve más precioso), el caucho y la piel de aligátor.

Es decir, que en el Spirit of Big Bang encontramos el ADN puro de Hublot, aunque en una forma distinta y novedosa de tonel.

En su interior late el nuevo movimiento de Hublot HUB4700 mejorado gracias a una estrecha colaboración entre los equipos de Hublot y Zenith sobre la base de un “chasis” de cronógrafo con fecha Zenith El Primero (frecuencia 5 Hz, 36,000 alternancias por hora, 278 componentes, 31 rubíes), este movimiento ha sido reconocido por los puristas como, históricamente, uno de los mejores cronógrafos suizos desarrollados.

Totalmente “hublotizado” como puede apreciarse en su arquitectura y sus acabados, este movimiento automático esqueleto con una reserva de marcha de 50 horas puede admirarse a través de la carátula de zafiro que revela toda la belleza del mecanismo esqueletizado, incluido su disco del calendario.

Con una ventana de fecha situada en las 4:30 horas, una aguja central para los segundos del cronógrafo y tres contadores que indican los segundos en las 9 h, los 30 minutos en las 3 h y un pequeño contador para las horas en las 6 h, el conjunto se completa con una correa de piel de aligátor cosida sobre caucho para ofrecer confort, flexibilidad y una mayor durabilidad, una correa que se encuentra disponible en color negro o marrón según la versión (cuatro distintas en total). El reloj es hermético hasta 100 metros.

En pocas palabras, una nueva forma, un movimiento nuevo y el conjunto 100% fiel al ADN de Hublot.

Acerca de 

Comunicóloga especializada en medios impresos y electrónicos. Escribir me apasiona tanto como la alta relojería con su preciso y encantador tic-tac.

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