The Editor´s Seal 2017: Walter Lange, te vamos a extrañar

Te vamos a extrañar

(29 de julio de 1924-17 de enero de 2017).

Lo entrevistamos mi jefe Guillermo y yo, y casualmente hace unas semanas contesté a la pregunta de cuáles habían sido las tres entrevistas que han marcado mi incipiente carrera como periodista relojero: inmediatamente Walter Lange y su alemán entusiasta, pero pausado, hicieron eco.

Recordé que conversar con él fue como platicar con el abuelo de carácter férreo, tan duro como la vida le trató, pero que a la vez se entusiasma con los valores y la generosidad humana; que se preocupa por su pueblo como en su momento lo hizo Ferdinand Adolf Lange, y que trata con respeto a sus empleados, su familia. Si no fuera por él, A. Lange & Söhne habría permanecido en los museos, como una anécdota de la historia relojera que hoy debemos de contar, respetar y proteger.

Hace 23 años que la Manufactura presentó las primeras colecciones que sugerían el inicio de una nueva era tras la caída del Muro de Berlín, gracias a la actividad que Walter Lange desplegó para recuperar lo que fundara su bisabuelo. Es por ello que debemos rendir un homenaje a quien hizo posible la horología que hoy disfrutamos y nos sorprende por su calidad, innovación y gran disciplina, y quien dejara de existir a la edad de 92 años, justo en los días en los que el SIHH 2017 se llevaba a cabo.

Fue el 24 de octubre de 1994 cuando Walter Lange, junto con su socio Günter Blümlein, presentó la primera colección de A. Lange & Söne, y justo ese momento equipararía la calidad Swiss Made con la mano de obra de Sajonia, algo prácticamente imposible de pensar en aquel entonces e incluso ahora. Asimismo, Walter Lange confesó en entrevista cada uno de los aspectos fundamentales de su labor, y lo que significaba este trayecto en busca de la recuperación de su apellido relojero en función de exhibir una calidad máxima en la elaboración de relojes.

Aunado a la filosofía de Mr. Blümlein (1943-2001), Walter Lange emprendió un proyecto de reconstrucción de manufactura y presentación de la primera colección de relojería de A. Lange & Söhne, que previo a dichas acciones se había limitado a producir piezas de bolsillo.

Annett Cellar, una de las primeras empleadas en esta nueva etapa, y quien ahora trabaja en la sección financiera de la Casa, recibió las noticias de manera intempestiva: el Muro de Berlín había sido derribado. Los relojeros y trabajadores de Lange debían afrontar un nuevo tipo de Gobierno y Estado, por lo que el relato de la recuperación de la marca viene ligado a innumerables historias particulares que tuvieron una segunda oportunidad.

Walter Lange estaba decidido a producir relojes en Glashütte, pero la relojería de bolsillo ya no era solicitada y debían capacitar a los artesanos de Sajonia en la creación de relojes de pulso. Con el papel de Blümlein en IWC, la firma de Shaffhausen recibió a un número selecto de trabajadores a fin de adiestrarlos en la concepción mecánica de un guardatiempo contemporáneo.

Octubre de 1994 marcaría el periodo de reinicio de actividades para A. Lange & Söhne con cuatro referencias en la colección: Lange 1, Saxonia, Arkade y Tourbillon “Pour le Mérite”, destacando el éxito de la comercialización de las piezas, pues de 123 ejemplares no quedó ninguno disponible, lo que sucedió en unos cuantos minutos…

 Fechas importantes

–A los 16 años, Walter se entrenó como relojero con Alfred Helwig.

–Mayo 8 de 1945: un bombardeo destruyó el edificio de producción de la Casa.

–Abril de 1948: la compañía relojera fue expropiada.

–Diciembre 7 de 1990: Walter Lange decide registrar nuevamente la marca bajo el nombre Lange Uhren GmbH.

“Mi principal fortaleza es mi testarudez. Había perdido la esperanza de revivir las antiguas tradiciones y me había jubilado en 1990. Pero a los 66 años, un nuevo capítulo de mi vida comenzó. Hoy sigo siendo el mismo: si algo es importante para mí, lo apoyo con toda mi convicción. Le digo a las personas lo que me gusta −y lo que no me gusta−, lo cual no siempre termina bien con quienes están implicados. Pero es aceptable por mi edad y experiencia. Eso creo…”: Walter Lange.

Acerca de 

…Ya entendería yo, con cada pieza de alta relojería, que la mayor parte de lo que llamamos extraordinario se disfruta sin percatarse del paso del tiempo, pero mirando el reloj.

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