The Editor´s Seal 2017: Slim d´Hermès L´heure impatiente

Después de los lanzamientos de Cape Cod por el vigesimoquinto aniversario, de la referencia femenina Nantucket TPM y del hermosísimo Shadow, la firma de origen francés todavía tenía preparada la pieza estelar: Slim d´Hermès L´heure impatiente.

En este contexto se logra una trilogía de complicaciones inspiradas en la visión general de la marca, y que no sigue la serie de relojería tradicional que miramos en otras casas en donde las funciones deben obedecer a un sentido lógico. En Hermès todo es un sueño, el tiempo puede o no ser relevante…

De los creadores de Le temps suspendu y L´heure masquée, ahora llega: la hora impaciente. Bajo la premisa básica de admirar y enamorarnos de ese tiempo previo al acontecimiento importante, Jean Marc Wiederrecht aterrizó la idea original de Philippe Delhotal, Director de Creación y Desarrollo en La Montre Hermès, quien describió esa espera como la emoción de impaciencia perfecta ante un momento especial.

Imagínese que usted tiene una cita importante con el amor de su vida, ¿qué pasaría en los 60 minutos previos a que suceda? El módulo es Agenhor y utiliza el calibre base H1912, empleado en la línea Dressage a principios de la década de los 2000. Sin embargo, lo importante es que se añade un dial con indicación de 12 horas y una escala retrógrada que va del 60-0, exhibiendo los minutos.

La complicación funciona seleccionando la hora en la que el acontecimiento se presentará; esto sucede en la subcarátula de las horas dedicada a la complicación. Al hacerlo, la escala de los minutos activará un recorrido descendente justo una hora antes de que llegue el momento, y cuando se cumpla el plazo se activará un timbre que hará especial ese instante. Sí, todo funciona como un sistema de sonería tradicional: la energía se toma del barrilete del reloj, pero al ser un timbre corto no demandará demasiado de la pieza. El módulo consta de 131 componentes y su grosor es mínimo, por lo que se ajusta perfectamente a una caja Slim de 40.5 mm de diámetro, que además ayuda a conseguir una nota armoniosa y decididamente Hermès.

En el estricto sentido de la mecánica, podríamos concebir este reloj como una especie de despertador; no obstante, se trata de generar un espíritu diferente, de destacar ese tiempo en el que sucederá algo genial: un cumpleaños, la junta previamente organizada, el momento en el que la cena con nuestra pareja dará inicio y mucho más… son complicaciones poéticas, complicaciones Hermès.

Acerca de 

…Ya entendería yo, con cada pieza de alta relojería, que la mayor parte de lo que llamamos extraordinario se disfruta sin percatarse del paso del tiempo, pero mirando el reloj.

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