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El debut de Hermès en el SIHH 2018

Hermès y el tiempo, un objeto, un reloj…

Este 2018 marca el primer año en el que la Casa parisina exhibe sus piezas al inicio del año calendario. Y es que luego de dejar un gran sabor de boca y un vacío que se sentirá en Baselworld, se suma a la FHH y al SIHH en el interior de Palexpo para centrarse en un mensaje más exclusivo, muy Hermès.

En esta ocasión nos llamó a su conferencia de prensa para que Laurent Dordet, jefe de la división de relojes, nos llevara por el camino de 2018 en tres pilares fundamentales.

Carré H 

El primero es una pieza de inspiración de principios de década. Se trata de una referencia creada por Marc Berthier, que posee un un diseño moderno, estudiado para facilitar una lectura inmediata.

Ahora regresa con una nueva versión: Marc Berthier, pero más grande y con una guía estilística que busca mejorar los efectos de luz sobre la carátula geométricamente perfecta. Los efectos de luz entre la caja de acero con acabado pulido y granallado, la carátula con guilloché en ángulo recto, las agujas
y las cifras facetadas presentan –en su conjunto– un diseño extraordinario que se engalana con las curvaturas y líneas perfectas de su caja de 38 x 38 mm de diámetro.

Desarrollado en acero, se ofrecen carátula antracita o negra, mientras que en el centro se exhibe una decoración guilloché opalina con disco granallado y periferia a juego. En el interior vibra el calibre de manufactura H1912 a 4 Hzz y 50 horas de autonomía.

Arceau Casaque

De colores, son las carátulas de esta pieza original de la inventiva de Henri d´Origny, quien lo creó en 1978. Ahora la referencia exhibe una paleta de colores que se inspira en los caballos pero que luce vestida de amarillo, rojo, verde o azul.

Ofrecido en cajas de acero inoxidable de 36 mm, la carátula está rodiada y ofrece motivo Cavale en champlevé y lacado de color.  En el interior late un calibre de cuarzo de construcción Swiss Made y se abraza por medio de una correa de cuero lisa de color a juego.

Arceau Pocket Millefiori

Mediante la técnica de la Cristallerie Saint-Louis, propiedad de Hermès, se toma una fina capa de un proceso vitrificado de cristal para formar un patrón totalmente plano. El resultado es un dial totalmente artístico que parece replicar las escamas de una correa de piel de cocodrilo. En el interior vibra el calibre H1837 a 4 Hz con 50 horas de autonomía.

Acerca de 

…Ya entendería yo, con cada pieza de alta relojería, que la mayor parte de lo que llamamos extraordinario se disfruta sin percatarse del paso del tiempo, pero mirando el reloj.

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