Un día en Saint Imier – LONGINES

LonginesEl viaje a St. Imier es sinónimo de relojería, de una historia superior a 180 años y de una pasión extraordinaria por preservar el espíritu del reloj de arena alado, savoir-faire que se traduce a una palabra: Longines.

Una de las marcas más reconocidas en el mundo de la relojería, particularmente en el país en donde esta revista se distribuye (México), pues el nivel de empatía que sus productos provocan con cada uno de los lanzamientos es realmente espectacular.

En Longines ninguna decisión se toma a la ligera, en cuestión creativa se tiene la paciencia para recurrir a su legado –museo– relojero, para encontrar en él la respuesta a lo que funcionará en el futuro próximo. Conocemos su línea Heritage y nos sorprendemos de las nuevas colecciones que refuerza, DolceVita, por ejemplo, que respeta los códigos de la marca, pero que se adecúa a un tipo de mujer contemporánea, espíritu que se ha desarrollado a la par de la evolución como sociedad en donde la mujer encuentra su lugar y lo exige.

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Igualmente recorrimos la estructura de la colección, que no obedece a ningún cambio dramático de la sociedad; funciona a la perfección desde el momento en el que fue creada, claro que hay modelos que han desaparecido, pero en Longines la consistencia es un valor que no se pierde: Contemporary, Elegance, Classic, Watchmaking Tradition, Sport y Heritage, palabras que resultan la columna vertebral que nos lleva al mundo de los cuarzos y los diamantes, pasando por las cajas tonneau y culminando con movimientos mecánicos exclusivos de la marca como el cronógrafo con rueda de pilares, el cuatro veces retrógrado y el crono monopusher, visión que continuará en los años venideros, seguramente.

Continuamos la visita para sentarnos en la sala de juntas de Mr. Walter von Känel, Presidente de la marca y parte de ella desde hace más de 40 años, un ejemplo de trayectoria a seguir que rindió frutos en 1988, nombrado Presidente –directamente– por Nicolas G. Hayek. Nos recibe con algarabía; dueño de una seguridad innegable nos comenta –“You are talking to a military man”–, en tono decidido, pero a la vez cálido. Nuestra plática resulta ilustrativa no solo para analizar el caso Longines a través de los años, sino para dar un repaso de nuestra cultura relojera y abrirnos nuevos horizontes del porqué de algunos fenómenos que observamos actualmente.

Continuaremos con el desarrollo de la entrevista más adelante, únicamente me gustaría agregar que el Sr. von Känel personifica la razón exacta del éxito de Longines: consistencia.

Continuamos con una visita al museo que transcurre en español y nos lleva a admirar los inicios de la casa relojera fundada por Auguste Agassiz y continuada por Ernst Francillon, quien desarrollara la compañía. Recorremos las paredes y sus relojes, sus calibres y movimientos, sus 10 Medallas de Oro en la Exhibición de París; cronometría deportiva y elegancia continua que despegan en la sala dedicada a la aviación y a la legitimidad de Longines en este aspecto, y en muchos otros… Así es Longines, una casa que factura el mayor porcentaje dentro de su división, visión que continuará con el compromiso de crecer y mantenerse: 180 años son solo el comienzo y la consistencia es la respuesta de su éxito.

Acerca de 

…Ya entendería yo, con cada pieza de alta relojería, que la mayor parte de lo que llamamos extraordinario se disfruta sin percatarse del paso del tiempo, pero mirando el reloj.

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