“Terraluna”, mecánica celestial…

A LANGE SOHNESin duda el nacimiento de una complicación, o la reinterpretación perfecta de las fases de la Luna. Hace apenas unos meses que estuve frente a Anthony de Haas, un sorprendente personaje que tiene a bien dirigir el departamento de desarrollo de producto y alta relojería en A. Lange & Söhne, la Casa de Sajonia que emula los mejores procesos de la horología suiza, pero a su manera.

Terraluna es el nombre “propio” de una hermosa complicación y ejecución, pues las fases de la Luna no solo cobran vida al reverso de la pieza, sino que además se ilustra un cielo con más de 2,116 estrellas y una representación lúdica del Sol, que en

Richard Lange Perpetual Calendar "Terraluna", gran complicación Lunar presentada en el 2014

Richard Lange Perpetual Calendar “Terraluna”, gran complicación Lunar presentada en el 2014

esta ocasión tiene a bien cumplir la función de órgano regulador.

Si bien es cierto que los relojes fueron creados por el hombre para cubrir una necesidad básica: el paso del tiempo de manera precisa y fragmentada, no obstante la crisis del cuarzo demostró que la alta relojería, sus procesos y la dedicación del artesano deben ser considerados algo más que un producto o servicio, arte. En esta pieza podemos observar hasta el más leve cambio entre la Luna y  la posición de la Tierra en su movimiento de traslación en comunión con el Sol, lo que nos lleva a hablar de A. Lange & Söhne y su maestría para poderlo conseguir: Richard Lange Calendario Perpetuo “Terraluna”.

Sus múltiples funcionalidades van más allá de su estética depurada, solamente imagínese la complejidad para situar la indicación de las horas, minutos y segundos, añadir un calendario perpetuo con gran fechador, es decir: día de la semana, mes, y año bisiesto, igualmente entregar una indicación de cuánta energía resta en el barrilete para observar la indicación orbital de las fases de la Luna con indicación día/noche por el anverso del reloj.

Una obra de arte de tal naturaleza debe contar con todos los elementos inherentes a esta definición, por lo que la concepción y legibilidad de la pieza deben formar parte del conjunto y obedecer al magistral trabajo de mecánica realizado en el calibre. Tres discos de oro blanco han sido utilizados para la indicación poética de las fases de la Luna, mientras que en su “cielo” han sido trazadas más de 1,200 estrellas, pero eso no es todo, el anverso del reloj exhibe la rueda de volante cuál si se tratara de la posición del Sol en forma real, lo que hará que el disco de las fases lunares camine de manera correcta con respecto a dicha posición, logrando con ello el trazo de una indicación día/noche, igualmente, si trazáramos con una regla una línea imaginaria con respecto al volante (Sol), podríamos conocer las horas de acuerdo a los husos horarios dados por el hombre y los organismos que ha creado para ello. Podemos mencionara –además– que el disco de la Luna gira en contrasentido a las agujas del reloj, lo que se refleja de forma exacta obedeciendo al periodo orbital sinódico de 29 días, 12 horas, 44 minutos y 3 segundos, a corregir una vez transcurridos 1,058 años.

LANGEFinalmente debemos apuntar que la conexión de A. Lange & Söhne con la Luna es totalmente legítima, pues hace algunos años, a poco más de 200 kilómetros de Glashütte, sede de Lange, fue encontrado el Disco Celeste de Nebra, creado hace 3,600 años en Europa central, mismo que representaba al universo en su concepción antigua, así como la relación del tiempo y la comunión entre Sol, Luna y Tierra.

Sus creadores son desconocidos, pero requirieron de incrustaciones de oro para agrupar los conocimientos astronómicos con una precisión extraordinaria, de acuerdo a su tecnología y tiempos. Asimismo, la Luna llena y la Luna creciente están rodeadas de 32 estrellas, mientras que un grupo de siete de ellas simboliza a las Pléyades. Asimismo, su ocultamente por las tardes en el cielo durante el mes de marzo y su reaparición matutina en octubre indica los momentos a celebrar la primavera y a comenzar con el tiempo de cosecha durante el otoño, lo que nos invita a conocer los ciclos del calendario agrícola, actividad de suma importancia tanto en aquellos días como en la actualidad, finalmente, apuntando en la dirección correcta, se podía determinar el solsticio de verano e invierno.

Es así que la relojería resulta ligada a los cuerpos celestes desde el origen del hombre, que buscó las respuestas a las preguntas generadas a partir de la observación de los astros y pudo realizar instrumentos cíclicos para planear sus actividades, un concepto del tiempo que sigue fascinándonos y que hoy A. Lange & Söhne atesora con sus piezas de relojería.

Acerca de 

…Ya entendería yo, con cada pieza de alta relojería, que la mayor parte de lo que llamamos extraordinario se disfruta sin percatarse del paso del tiempo, pero mirando el reloj.

One Comment

  1. c.p javier lozano sanches 28 octubre, 2014

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