¿Mecánica relojera accesible?

Muchas ocasiones damos por entendido que la totalidad de las personas conoce en el funcionamiento de un reloj, sus orígenes y el porqué de la medición del tiempo mediante un instrumento mecánico que adquiere la energía del ser humano y que guarda, cuenta, e indica la “frecuencia” con la que vivimos, lo que es un error recurrente en quienes nos dedicamos a explicar lo que es un reloj.

Este mismo conflicto ocurrió a quien escribe, pues años antes de dedicarme a la comunicación y al periodismo relojero RELOJ MECANICO recibí mi primer reloj mecánico, se trataba de un cronógrafo de carga automática y a punto estuve de reclamarlo en garantía, pues luego de dejarle en la mesa por algunos días noté que el reloj dejaba de caminar… Más tarde comprendí que la cuerda de un reloj es esencial para que éste camine, y que hay dos maneras –generales– para cargar al reloj de este tipo, mientras que la regulación se realiza mediante un órgano que late-oscila a determinada frecuencia, lo que regulará al tren de engranajes para la indicación y fragmentación del tiempo.

En este sentido, mi excusa es –también– la de muchos individuos nacidos entre 1970 y 1990, etapa en la que el cuarzo era amo y señor de las máquinas relojeras, lo sigue sucediendo en volumen, y por ende dejó en el baúl los libros que explicaban que al reloj se le debe dar cuerda, ya sea de manera manual a partir de la corona, o automática mediante la simple acción de portar el guardatiempo en la muñeca.

Entonces ¿qué hay que entender con respecto a las enormes diferencias entre un reloj de cuarzo y uno de corazón completamente mecánico? La respuesta es simple y compleja al mismo tiempo: el reloj de cuarzo obtiene la energía de una batería (cargada previamente), lo que resuelve el problema de la administración y obtención de la energía de principio, además, la regulación del cuarzo puede entregar una frecuencia sumamente alta/precisa luego de ser alimentado por impulsos eléctricos generados por un circuito, es decir, el cuarzo recorta los espacios de manera precisa y lo hace sin detenerse de acuerdo a la vida útil de la pila, por lo que su ciclo de trabajo será mucho mayor que el de cualquier reloj de carga automática o manual.

¿Por qué se llama entonces reloj de cuarzo? La respuesta es simple, pues utiliza este cristal mineral para regular y estabilizar la frecuencia, es decir, podrá adecuarse a un ritmo constante, preciso y regular, lo que posibilitará la medición de un fenómeno tan complejo como lo es el paso del tiempo. Así pues, recuperando un poco de la historia del reloj de cuarzo, fue desarrollado en 1920 por Warren Marrison y J.W. Horton para Bell Telephone Laboratories, fue Seiko quien desarrolló un reloj de cuarzo “portatil” a fin de cronometrar los Olímpicos de Tokio en 1964, en 1967, el Centre Electronique Horloger de Neuchâtel, Suiza, presentó el Beta 1 tres años más tarde, y en ese mismo año Seiko develó su Astron, que fue el primer reloj de cuarzo a la venta, y que cumplía la promesa de atrasarse tan solo 5 segundos por mes, así se iniciaba la famosa crisis relojera, que ahogó a las compañías suizas debido a la caída del interés por parte del consumidor por hacerse de un reloj “mecánico”.

¿Por qué dar el paso a la mecánica?

Así como en la industria automotriz, que fue desarrollada para cumplir con una necesidad básica del ser humano, la de movilidad, la relojería tradicional ha quedado relegada en cuanto a precisión, entregando valores muy distantes de la exactitud que ofrece un instrumento regulado por cuarzo, uno satelital o el famosísimo reloj atómico, que se basa en las propiedades físicas de la emisión de cesio: varía un segundo cada 3,700 millones de años, el cuarzo con certificación COSC responde a una desviación de +/- .07 segundos diarios latiendo a una frecuencia de 32768 Hz, ello en un rango de temperatura de 23 °C (fenómeno que más afecta a los mecanismos de cuarzo), mientras que la certificación COSC para relojes de carga manual o automáticos va de -4/+6 segundos diarios y, actualmente el certificado Master Co-Axial de Omega, que ha propuesto un adelantamiento de 5 segundos diarios para el reloj ensamblado, y no solo el calibre como en el caso COSC, lo que resulta un avance espectacular para Omega, pero que dista mucho con respecto a la precisión de un cuarzo, y ya no hablar del caso atómico, que es el parámetro del tiempo que usted observa en su teléfono celular.

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Entonces, si la precisión, portabilidad y ahorro está en un reloj de cuarzo o en el teléfono ¿por qué le mecánica es tan importante?

Para entenderlo mejor comparemos nuevamente a la industria automotriz, que vende una cantidad impresionante de automóviles compactos y subcompactos de precio “accesible”, pero que también oferta vehículos cargados de tecnología, dotados de materiales premium al interior, sistemas de entretenimiento superiores y potencias descomunales comúnmente llamados: de altas prestaciones. Las obras de arte nos entregan una anécdota equivalente, pues si se compra una litografía por un bajo precio de La Noche Estrellada de Van Gogh, podremos contar con la idea general, pero la original presenta ese momento de inspiración del pintor holandés, su vida y su sentir. En el caso de la alimentación sucede lo mismo, la necesidad es ingerir combustible para que el organismo trabaje, pero si detrás de una preparación de comida existe conocimiento, elaboración intrincada y una sensación al paladar inexplicable, entonces podemos diferenciar a la alta cocina-gourmet de su necesidad básica alimentaria. Es decir, la relojería mecánica ejecuta el paso del tiempo de manera precisa de acuerdo a los estándares de la perfección de un hombre; aplaude al artesano que ha trabajado y ha desarrollado sus habilidades al máximo durante años de carrera, se aplaude el pulso del relojero, su savoir-faire y aquello que no es cuantificable, se trata de admirar la capacidad humana y no a sus máquinas perfectas, sino de aplaudir a lo que está vivo.

Primer paso a la compra de un reloj mecánico

Si ha decidido dar una oportunidad a la relojería de carga automática o de remonte manual hemos preparado algunas opciones de entrada a fin de que no castigue su bolsillo y pueda acceder y presumir el mecanismo de su guardatiempo, esperando disfrute de la selección menor a $20,000 pesos:

Swatch Sistem 51: se trata de un movimiento mecánico que lo hace todo posible, es decir: es un calibre modular que entrega una reserva de marcha de hasta 90 h, incorpora 17 patentes, se ajusta a un único tornillo central, cuenta con un total de 19 rubíes, es 100% Swiss Made y además, la pieza cuenta con un valor menor a 2,500 pesos.

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Tissot Powermatic 80: impresionante reserva de marcha para el desarrollo de uno de los instrumentos de relojería mecánica que han “roto” el mercado debido a sus prestaciones y precio. Generalmente hablamos de una amplia reserva cuando contamos con 48 horas de autonomía con toda la cuerda dada, no obstante,  el Powermatic 80 se oferta por menos de 8 mil pesos de acuerdo al modelo de su elección.

Hamilton Khaki Pioneer: 80 horas de reserva de marcha derivadas de la mecánica de Grupo Swatch, su calibre lleva por nombre H-10, cuenta con cristal de zafiro y caja de aluminio color azul, verde o arena, al tiempo que se abraza a la muñeca mediante una correa de NATO de alta duración.

MIDO

MIDO All Dial: en Edición Limitada se puede acceder a una pieza que recupera el espíritu de la marca y su origen en 1918, su mecanismo no solo es automático y de construcción suiza, sino que posee la certificación COSC –anteriormente mencionada–, que garantiza una precisión de altísima categoría. Su calibre ETA 2836-2 late a 4 Hz, cuenta con sistema de absorción de impactos e indica horas, minutos, segundos y fechador.

BALL WATCH

BALL Watch Trainmaster First Flight: en homenaje a los hermanos Wright, se lanza este modelo de edición limitada a 600 relojes, que cuenta con un calibre automático BALL 651 basado en el ETA 2893. De fondo abierto y cristal de zafiro, su hermeticidad entrega 50 metros de profundidad o equivalente, al tiempo que su lectura propone: horas, minutos, segundos y horas y minutos para segundo huso horario. Finalmente, 15 microtubos de gas para las agujas aseguran la visibilidad del tiempo, en este caso, su precio subirá con respecto a los modelos anteriores debido a su complicación de segundo huso horario, pero ya entraremos en detalle con respecto a qué son las complicaciones y por qué valen lo que cuestan, hasta la próxima…

Acerca de 

…Ya entendería yo, con cada pieza de alta relojería, que la mayor parte de lo que llamamos extraordinario se disfruta sin percatarse del paso del tiempo, pero mirando el reloj.

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