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Conoce la historia del Santos de Cartier, el primer reloj de pulsera para el caballero

Si bien la historia de la relojería concede a Patek Philippe el invento del primer reloj de pulsera en 1868, fue Cartier, el Rey de los Joyeros, quien pusiera una pieza de relojería funcional en la muñeca de un hombre. Vaya héroe, se trata de Alberto Santos Dumont.

¿Quién fue? 

El considerado “Padre de la aviación”, nació en Brasil en el seno de una familia acaudalada de caficultores en 1873, tuvo oportunidad de realizar estudios de mecánica y ciencia en París, y sus descubrimientos los dejó a dominio público. Sus abuelos François Dumont y Euphrasie Honoré, mientras que sus padres Henri Dumont y Francisca dos Santos.

Oficialmente es el primero en haber volando un avión, luego de conseguir la hazaña el 23 de octubre de 1906 en un circuito, con supervisión especializada, periodistas y ciudadanos parisinos. Este vuelo es conocido como 14-bis y fue verificado por el Aeroclub de Francia. Fueron cerca de 60 metros con una altura de 2 a 3 metros en el campo de Bagatelle. Luego repitió con 220 metros de recorrido a 6 metros de altura.

*Los hermanos Wright volaron antes, 1903, no obstante no hay registros oficiales de tal hazaña ni especificaciones de su prueba.

Alberto Santos Dumont y Cartier (1904)

Alberto Santos Dumont acudió al restaurante Maxim´s de París, en donde se habría quejado por vez primera del reloj que portaba con Louis Cartier, amigo suyo. Su instrumento de precisión era de bolsillo, y liberarlo de este sitio demandaba tiempo y atención vitales para la práctica de aviador. En ese tiempo ya existían los relojes de pulso, pero eran portados por mujeres, no había tampoco un reloj para aviador, por lo que Louis puso manos a la obra y surgió este clásico. El reloj original destinado a Alberto Santos Dumont lucía una construcción en caja de oro amarillo con correa de piel de becerro color café, lastimosamente se ha perdido en la historia. *La fotografía que se observa es de un Santos de Cartier original de 1912 que pertenece al museo de la Maison.

Años más tarde surgiría el primer reloj Santos en ser producido en acero, 1924. La producción de estos relojes se popularizó e inició la venta a gran escala gracias a la cooperación de Edmond Jaeger y sus calibres. No obstante los requerimientos de la milicia durante la Segunda Guerra Mundial hicieron freno a la solicitud de relojes cuadrados, solicitando más piezas de construcción redonda para la caja.

Hacia finales de los 70 surge Santos 100, que muestra un rediseño estilístico al bisel que enamoró a la juventud gracias al empleo de metales como el acero, elevando con ello su popularidad.

Santos de Cartier se ha erigido como un ícono de la horología y, como tal, hoy presume de total atención por parte de la Casa parisina, prueba de ello el rediseño desarrollado para la colección 2018 exhibida en el SIHH de este año.

Acerca de 

…Ya entendería yo, con cada pieza de alta relojería, que la mayor parte de lo que llamamos extraordinario se disfruta sin percatarse del paso del tiempo, pero mirando el reloj.

2 Comments

  1. Leonardo Martínez C. 8 febrero, 2018
  2. Francisco González zuñiga 11 febrero, 2018

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