A. Lange & Söhne, manufactura de “primero el mundo”

LANGE

Cada que se edifica una manufactura nueva debemos sentirnos satisfechos y felices de poder llevar a cabo la comunicación, debido a que es sinónimo/señal de que la relojería va por buen camino y está más sólida incluso que en tiempos previos a la era del cuarzo.

El reloj ya no es más un instrumento para mirar el tiempo, sino para admirarlo… y así sucede con “Lange”.

Hace algunos meses compartimos la noticia con respecto a sus nuevas instalaciones, mismas que no nada más se preocupan por realizar las maravillas mecánicas que miden el tiempo de manera artesanal y extraordinaria, sino que también lo hacen a partir de una visión de cuidado por el medio ambiente, lo cual, apoyado por la tecnología resulta también un edificio del siglo XXI, que se calienta y enfría gracias a su relación con la tierra, –¿Cómo?– Sí, leyó usted bien, pues lejos de crear un edificio funcional, hace uso de los mayores recursos naturales para preservar los mismos, es decir, investiga el cómo aprovechar las bondades del suelo en el que cimentará su siguiente edificación, para con ellas reducir el impacto negativo inherente a la cultura humana de progreso e industrialización. La perforación de pozos para la extracción de energía geotermal comenzó a principios de abril, con lo que la nueva manufactura tendrá caleffación a través de esta tecnología amigable con el medio ambiente, que extrae calor generado naturalmente por la corteza terrestre.

Esto significa que la temperatura del inmueble aprovechará el calor generado naturalmente por la corteza terrestre en favor de la habitabilidad de la edificación. De igual manera, pero en sentido inverso –durante el verano–, la planta de aire acondicionado disipará el calor directamente dentro de unas sondas dispuestas para enfriar el edificio.

Las nuevas dos secciones del edificio tienen un espacio de aproximadamente 5,400 m2 para las áreas de producción, grabado manual y talleres de relojería. Un puente aéreo sobre la calle Altenberger conectará la zona de la ampliación con el edificio de producción Lange II. El control de la temperatura interna del mismo se incluye en un espacio transitable con fachada doble. La ampliación refleja el estilo de la arquitectura regional que se mezcla perfectamente con el resto de los edificios existentes. Mientras que el uso de energía geotérmica y electricidad verde para la operación de la bomba de calefacción y refrigeración confieren el adjetivo “cero emisiones” al nuevo edificio.

Pero no nada más el edificio cuenta con instalaciones de primera, sino también de gente que labora en él, desde Maestros Relojeros hasta aprendices o cocineros. Más de 670 personas trabajan para Lange en la ciudad de Glashütte. Por lo que la nueva edificación obedece al tope de las operaciones que se podían realizar con anterioridad.

Este proyecto, como nuevo edificio de la Manufactura ha recibido la presencia del Ministro de Medio Ambiente, Frank Kupfer, quien visitó personalmente la edificación para revisar la tecnología amigable con el medio ambiente, arquitectura que será inaugurada en forma de manufactura para el próximo año, por lo cual Wilhelm Schmid, CEO de A. Lange & Söhne se muestra satisfecho. En su visita, Frank Kupfer mostró un enorme entusiasmo por la tecnología, y comenta: “En el futuro intentaremos hacer un mayor uso del calor a partir de fuentes del subsuelo en Sajonia”. Por ello, veo con gran beneplácito que una marca tradicional como lo es A. Lange & Söhne ha dado un buen ejemplo y se ha decidido a favor de este método de energía amigable con el medio a través de una fuente energética renovable.

¡¡¡Felicidades a nuestros amigos de Sajonia, un claro ejemplo de una responsabilidad horológica y social!!!

Acerca de 

…Ya entendería yo, con cada pieza de alta relojería, que la mayor parte de lo que llamamos extraordinario se disfruta sin percatarse del paso del tiempo, pero mirando el reloj.

Deja un comentario

A %d blogueros les gusta esto: