Reescribiendo el cosmos, Caran d´Ache

WW-INVIERNO 2012. Desde su fundación en 1915, la casa ginebrina Caran d´Ache se remite a los deseos e intereses del hombre por lo “fascinante”, con la intención de materializar sus sueños de manera magistral en cada uno de sus instrumentos de escritura.

Los misterios, mitologías y leyendas inherentes al cosmos han suscitado numerosas interrogantes, mismas que el hombre ha aprendido a despejar y a conquistar mediante su minuciosa observación. La estrecha y mística relación entre el hombre y las estrellas, la Tierra y el cielo, se ve plasmada en cada una de sus tres versiones: Alpha, Sirius y Zenith.

Caran d´Ache Caelgraph

Caran d´Ache Caelgraph

La decoración incluye numerosos elementos adicionales: la tapa y la punta presentan un aspecto ranurado por las emblemáticas líneas horarias; los extremos del bolígrafo y de la pluma exhiben una “rosa de los vientos”, mientras que el clip adopta la forma de aguja de una brújula, evocando con ello el vínculo milenario entre la navegación y la astronomía. Según el modelo, las estrellas más brillantes se representan con diamantes.

¿Instrumento de escritura? ¿instrumento de observación? ¿obra de arte? Caelograph es todo eso a la vez. El bolígrafo permite conocer la posición de las estrellas y las constelaciones a una hora y en un día determinados, gracias a un mecanismo especial.

Caran d´Ache Caelograph

Caran d´Ache Caelograph

Disponible como pluma estilográfica o bolígrafo, la casa propone tres latitudes (20°N, 30°N Y 45°N) y la opción de personalización grabando las coordenadas del lugar que se desee. Cada pieza se numera del 1 al 120 (por cada latitud) en la edición Alpha revestida de platino, y de 1 a 52 en la edición Sirus lacada en oro con un diamante engastado. La edición Zenith -pieza única- exhibe un acabado en oro rosa macizo y un cuerpo decorado con 22 diamantes.

Acerca de 

…Ya entendería yo, con cada pieza de alta relojería, que la mayor parte de lo que llamamos extraordinario se disfruta sin percatarse del paso del tiempo, pero mirando el reloj.

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