Montblanc rinde homenaje a Antoine de Saint Exupéry

El célebre escritor y aviador francés fue mucho más que El Principito. Básicamente desarrolló grandes obras como Tierra de Hombres, Piloto de Guerra y Vuelo Nocturno, entre otros más títulos. Sin embargo también era amante de la aviación y fungió como piloto comercial.

Su enorme talento le encumbró como una figura notable dentro de la literatura, y sus obras han sido traducidas en múltiples idiomas, legando al mundo su increíble habilidad para capturar el detalle y las emociones.

Montblanc y su línea Edición de Escritores han generado diferentes instrumentos de escritura. En este caso, el número 26, se inspira en el fuselaje bien armado y reforzado, el cual da vida al cuerpo de la pieza.

En cuanto a la edición más amplia, se exhibe un cuerpo color azul en resina preciosa la cual ejemplifica el amor del autor por la noche. Rollerball, pluma fuente, bolígrafo y portaminas se desprenden de esta línea.

Edición Escritores Limitada a 1931 piezas 

La forma del artículo evoca a su avión Caudron Simoun, pues luce en el cuerpo un color metal que rememora los remaches de la aeronave. Por su parte, la cabina del piloto de su avión inspira para la creación de un capuchón esqueletado. Otros detalles destacan la posición geográfica de las ciudades que fueron parte de la vida de Antoine Marie Jean-Baptiste Roger Vicomte de Saint-Exupéry, su nombre completo. Coronando la obra, en el plumín, de oro con revestimiento de platino, se hace referencia a la emblemática estrella citada en El Principito.

De igual manera, las famosas ilustraciones de Saint-Exupéry, como su autorretrato, se pueden admirar en el cuerpo de la pieza, mientras que el capuchón luce el emblema tradicional de Montblanc y está desarrollado en madreperla.

Asimismo, la tinta que acompaña esta edición también es de colección. Se trata en un color inspirado por el desierto en su momento de atardecer, el cual evoca la fascinación del autor por la belleza de este bioma, particularmente por el extenso Sahara, luego de que él y su mecánico se estrellaran y pasaran 4 días antes de ser rescatados en el año de 1935.

Acerca de 

…Ya entendería yo, con cada pieza de alta relojería, que la mayor parte de lo que llamamos extraordinario se disfruta sin percatarse del paso del tiempo, pero mirando el reloj.

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