TUDOR Baselworld 2015

Hoy por la mañana hemos tenido el placer y honor de conocer, sostener en la mano y revisar el primer calibre de TUDOR, que lleva por nombre MT5621, y que se presenta en un reloj que recuerda al instrumento de cronometría de la Casa develado en la década de los 70 (1973). Hablamos del North Flag.

Hoy centraremos nuestra atención en la presentación del nuevo movimiento automático con certificación COSC, develado en TUDOR como el primer mecanismo producido por la Casa fundada por Hans Wilsdorf, y que se “ganaría” la independencia creativa de Rolex gracias a su personalidad.

TUDOR BASELWORLD 2015

Asimismo, el North Flag, es el primer modelo de la marca en estar animado por el flamante movimiento de carga automática bidireccional con rotor calado y acabados en mate; una belleza que se replica de acuerdo a sus prestaciones: 70 horas de autonomía a un ritmo de 4 Hz (28,800 a/h).

Definiendo al “motor” de TUDOR, hablamos de un calibre que se basa en la esencia misma de construcción de producto legada por Mr. Wilsdorf: robustez y fiabilidad. Compárelo con el motor alemán más confiable que pueda existir, así es el MT5621, que entregará la información de: horas, minutos y segundos partiendo desde el centro, mientras que el indicador de reserva de marcha se muestra por aguja en punto de las 9 h y, finalmente, la apertura a las 3 h está destinada para el disco de la fecha, que cambiará de manera instantánea con ajuste rápido sin intervalo de no corrección, además de poseer un sistema de parada del segundero para ajustar el tiempo en el que vivimos con precisión “al segundo”. Por último, el volante cuenta con una regulación por tuerca de microajuste para una precisión extraordinaria y sencilla de ajustar, además de que su espiral está hecha de silicio amagnético.

TUDOR BASELWORLD 2015

Finalmente de la pieza destacamos su robustez total y legibilidad impresionante, además de su combinación de materiales gracias al acero, un aro de cerámica y a una corona de fácil manipulación.

Acerca de 

…Ya entendería yo, con cada pieza de alta relojería, que la mayor parte de lo que llamamos extraordinario se disfruta sin percatarse del paso del tiempo, pero mirando el reloj.

One Comment

  1. Carlos 1 marzo, 2016

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