New York, New York… Blancpain apertura boutique en Manhattan

BlancpainNo cabe duda que Nueva York es una de las ciudades más importantes del planeta, que no solamente concentra un elevado número de pobladores, sino que también forma parte de una selecta lista de destinos turísticos considerados como Must Visit, y es que la isla de Manhattan ofrece todo tipo de atracciones gracias a su importancia para los Estados Unidos, la primera economía mundial.

Es así que Blancpain ha decidido posicionarse en dicha región, pero no solamente como respuesta al gran número de turistas que acuden en tiempo de compras, sino también para formar parte de la semilla relojera que se planta en el corazón de Norteamérica a fin de continuar con la expansión y crecimiento de la firma suiza de alta relojería más antigua del planeta.

La misión de Marc A. Hayek continúa con la apertura de su nuevo espacio monobrand en el corazón de Manhattan. Situada en la glamurosa e ineludible Quinta Avenida, entre la calle 50 y la 51, muy cerca de la catedral San Patricio. Esta nueva boutique convive con prestigiosas marcas y edificios históricos, y además cuenta con una superficie de 160 metros cuadrados dedicados a la selecta clientela, extensión que la convierte en la más grande de Blancpain en el suelo norteamericano, y se suma a los otros 28 espacios distribuidos de manera estratégica en todo el mundo.

Como parte de la decoración interior, la experiencia 360 grados está impregnada del legado de la marca, puesto que se exhibirán diferentes videos a fin de contribuir a una atmósfera 100% relojera. Igualmente, la madera de cerezo empleada para la creación de los muebles y el diseño de las vitrinas se inspiran en la arquitectura misma de los talleres y bancos de trabajo de los maestros relojeros.

Finalmente debemos mencionar que la experiencia que se obtiene al interior de una boutique propia es incomparable, ya que se pueden observar piezas de todas las colecciones, desde Villeter hasta Fifty Fathoms, y obviamente considerando las piezas únicas destinadas a este tipo de espacios. Nueva York nunca duerme, y Blancpain, tampoco…

Acerca de 

…Ya entendería yo, con cada pieza de alta relojería, que la mayor parte de lo que llamamos extraordinario se disfruta sin percatarse del paso del tiempo, pero mirando el reloj.

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