Una obra de arte que cobra vida: Loving Butterfly Automaton de Jaquet-Droz

La visión clásica de la relojería, es una de las claves principales con la que Jaquet Droz desarrolla sus encantadoras piezas, las cuales además albergan en su interior un trabajo artesanal excepcional aunado a la mecánica de alta precisión. Loving Butterfly Automaton, es la nueva pieza autómata que refleja la belleza de una obra de arte vislumbrada por el relojero, *Henri-Louis Jaquet Droz hace 242 años. Este modelo que toma vida a través de un mecanismo dedicado a la animación de la carátula, deja a la vista el encantador movimiento de una escultura de mariposa que tira una carreta sostenida por un ángel. Producto de dos patentes, el Loving Butterfly Automaton está dotado por tres barriletes conectados a la corona para la acción de carga. Esta energía es necesaria para brindar la maravillosa animación referida, pues hasta 300 aleteos de la mariposa serán ejecutados en un espacio de dos minutos aproximadamente, todo ello sin perder un ápice de precisión para la indicación horaria.

Fueron tres años los que se necesitaron para crear cada uno de los meticulosos detalles hechos por los creadores-artesanos y relojeros de la firma. El ensamblaje se realiza a mano, con más de 40 elementos en oro blanco o rojo, de acuerdo a la configuración, mientras que los grabados de la carátula reflejan el savoir-faire relojero de los artistas. Perteneciente a la colección de relojes autómatas de Jaquet Droz, esta nueva maravilla añade la icónica carátula del Petite Heure Minute, ahora en un ambiente más naturalista que evoca a la región de La Chaux-de-Fonds, sitio en donde se erige la Manufactura, y cuna de la relojería tradicional helvética.

La magia creada por cada detalle que habita en el reloj, reposa en una carátula de ónix, para la caja de oro rosa de 18 quilates, mientras que un dial de nácar negro de Polinesia está propuesto para la referencia de oro blanco. El movimiento de las horas y minutos es producto de la carga automática que utiliza un masa oscilante en oro de 22 quilates, mismo que da vida a la rueda del carro de autómata. En una caja de 43 mm de diámetro, el Loving Butterfly Automaton estará disponible únicamente en 28 ejemplares acompañados de un certificado de autenticidad firmado por los artesanos de Jaquet-Droz.

*Hijo de Pierre Jaquet-Droz

Acerca de 

Periodista apasionada por ejercer la actividad de informar y manifestarme en la opinión pública. El día que decidí dedicarme a esta actividad, coincidió con el momento en el que opté por compartir mis experiencias a través de mi visión particular del mundo.

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