Tesoro del ingenio relojero

WW-OTOÑO 2010. El savoir-faire y la maestría de los relojeros de Audemars Piguet, han permitido albergar en un reducido volumen de 4 mm de altura las 355 piezas que componen el Calendario Perpetuo Jules Audemars, sorprendiendo a propios y extraños como sucedió en 1978, cuando lanzó el primer calendario perpetuo automático extraplano.

Calendario Perpetuo Jules Audemars de Audemars Piguet.

Su caja de oro rosa de 18 quilates combina con una esfera marrón o plateada –según se prefiera–, a la vez que la esfera enarbola un acabado satinado soleado y refinados índices de oro rosa. Asimismo, la caja presenta un bisel particularmente fino que realza la visualización de las horas y las indicaciones de los distintos contadores, ofreciendo una óptima legibilidad.

Lograr que un solo engranaje con ruedas dentadas, básculas y trinquete indique el día, la fecha, el mes, las fases lunares y el ciclo de los años bisiestos, es algo que únicamente Audemars Piguet podía lograr. El dispositivo del calendario perpetuo ha logrado dominar la irregularidad de los meses de 30 o 31 días, gracias a una leva en la que se definen las distintas duraciones mensuales, de tal forma que las secciones salientes de su circunferencia representan los meses de 31 días y las muescas los de 30 días. En su eje, una rueda que lleva una leva que indica el mes de febrero normal y el bisiesto, efectúa una vuelta en cuatro años, permitiendo dominar también el ciclo de los años bisiestos.

 

Asociado con el apreciado calibre automático 2120, el mecanismo del calendario perpetuo se ha convertido en el movimiento mecánico de carga automática con rotor central más plano del mundo: tan solo 2.45 mm de altura. Es justamente este rotor central con segmento de oro de 21 quilates el que asegura la carga automática y optimiza la cuerda.

Cabe destacar que la calidad del armado también influye en la precisión del Calendario Perpetuo Jules Audemars, el cual incorpora además una masa oscilante central que se anima en un nivel distinto al del barrilete y el volante, con lo que estos últimos obtienen mayor espacio: a mayor diámetro de barrilete, mayor reserva de marcha y mayor precisión para el reloj.

Los aceros con pulido espejo del tren de ruedas y el empleo de 38 rubíes de primera calidad, garantizan una óptima transmisión de la fuerza del barrilete al escape. El volante de inercia variable permite un ajuste particularmente fino y asegura una precisión sin igual.

Este tesoro del ingenio relojero deleitará a los conocedores por el trabajo realizado en los ángulos vivos y entrantes, así como en los elementos que no se ven, ya que están meticulosamente cuidados. Los relojeros de la Manufactura no se conforman con decorar la parte superior de los puentes con Côtes de Genève, la faz interna -invisible- también está perlada. La platina presenta cinco diámetros de perlados distintos y el fondo interior de la caja está perlado.

El perfil extraplano, estilizada silueta y las complicaciones del Calendario Perpetuo, lo hacen un digno integrante de la colección clásica Jules Audemars.

 

Calendario Perpetuo Jules Audemars

Caja: de oro rosa de 18 quilates, esfera marrón o plateada

Calibre: 2120/2802 extraplano de carga automática

Funciones: horas y minutos, día, fecha, mes, indicación del ciclo bisiesto y fases de la Luna.

Altura: 4 mm

Joyas: 38 rubíes

Piezas: 355 componentes

Reserva de marcha: hasta 40 h

Frecuencia del volante: 19.800 a/h

 Acabado: decoración manual de todos los componentes; achaflanado, perlado sobre la platina y Côtes de Genève sobre los puentes

 Caja: oro rosa de 18 quilates, 41 mm de diámetro y 9.15 mm de altura

Hermeticidad: 20 m

Fondo de cristal de zafiro

Carátula: marrón o plateada con índices aplicados de oro rosa


Acerca de 

Comunicóloga especializada en medios impresos y electrónicos. Escribir me apasiona tanto como la alta relojería con su preciso y encantador tic-tac.

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