Sencillamente hermoso

La herencia y la riqueza relojeras son importantes, y Frédérique Constant lo sabe. Es por eso que desde el momento de su creación, ha valorado cada una de las tradiciones de dicha artesanía, mismas que van acompañadas de un concepto y valores propios. Establecida en 1988 por Aletta Bax y Peter Stas, la casa relojera ha privilegiado un concepto total de manufactura, que respalda y se involucra en cada etapa de la producción; desde la concepción y diseño hasta el montaje final.

Slimline Moonphase Manufacture // Referencia: FC-705C4S9 / Caja de oro rosa de 18 quilates y carátula color chocolate  Referencia: FC-705V4S9 / Caja de oro rosa de 18 quilates y carátula plateada

Slimline Moonphase Manufacture // Referencia: FC-705C4S9 / Caja de oro rosa de 18 quilates y carátula color chocolate
Referencia: FC-705V4S9 / Caja de oro rosa de 18 quilates y carátula plateada

Su misión relojera y la amplia visión de negocios de sus fundadores, impulsaron el crecimiento sostenido de la compañía de -por lo menos- 25% al año, mismo que ha marchado paralelo a su nivel de calidad, innovación e implemento de nuevas tecnologías, sin olvidar asociaciones en beneficio de la humanidad y sus necesidades.

Bajo el lema de la marca “Live your passion”, Frédérique Constant continúa ofreciendo piezas relojeras en concordancia con sus tres valores fundamentales, proceso de desarrollo y manufactura: diseño, calidad e innovación. Este año, la casa relojera ginebrina con sede en Plan-les-Ouates, presenta un reloj complicación en homenaje a la majestuosidad del espacio y -de manera particular- al satélite natural que circunda al planeta en el que vivimos: la Luna.

 

La posición de dicho astro no ha cambiado desde su aparición. Sin embargo, continúa despertando las mismas pasiones y emociones que seguramente experimentó el primer hombre en habitar la Tierra al mirar la luz brillante reflejada en alguna de las caras de la Luna. El novedoso modelo Slimline Moonphase Manufacture representa dicha herencia y comunión, a través de una concepción elegante y magistralmente atemporal.

El movimiento de manufactura FC-705, da vida a una pieza cuya particularidad  se ha convertido en el sello de las complicaciones de Frédérique Constant. Todas sus funciones se manipulan a través de la corona, ubicada a las 3 h, y ajustable en tres posiciones: “0” funciona para el remonte de la carga, la posición “1” ajusta la fecha -ubicada a las 6 h- girando en sentido natural, y en sentido contrario permite al usuario realizar el ajuste de las fases de Luna. Por último, la posición “2” se encarga de modificar las agujas de las horas y minutos.

Slimline Moonphase Manufacture // Referencia: FC-705N4S6 / Calibre: FC-705 de manufactura / Movimiento: mecánico automático / Funciones: horas, minutos; fechador y fases de Luna / Caja: 42 mm de acero inoxidable pulido / Cristal: zafiro convexo y fondo de cristal de zafiro / Corona: a las 3 h ajustable en tres posiciones Carátula: color azul marino con índices en níquel / sub-carátula en posición de las 6 h para la indicación de la fecha y fases de Luna Correa: piel de aligátor color azul marino / Hermeticidad: 30 metros.

Slimline Moonphase Manufacture // Referencia: FC-705N4S6 / Calibre: FC-705 de manufactura / Movimiento: mecánico automático / Funciones: horas, minutos; fechador y fases de Luna / Caja: 42 mm de acero inoxidable pulido / Cristal: zafiro convexo y fondo de cristal de zafiro / Corona: a las 3 h ajustable en tres posiciones
Carátula: color azul marino con índices en níquel / sub-carátula en posición de las 6 h para la indicación de la fecha y fases de Luna
Correa: piel de aligátor color azul marino / Hermeticidad: 30 metros.

Su diseño elegante y sofisticado ha sido finamente elaborado gracias a su caja de 42 mm, fabricada en acero u oro rosa de 18 quilates y disponible en tres versiones de carátula: plateada, azul o chocolate. Por si fuera poco, cada configuración se entregará resguardada por una caja de madera, lo que hará de su compra una verdadera experiencia relojera.

 

Acerca de 

…Ya entendería yo, con cada pieza de alta relojería, que la mayor parte de lo que llamamos extraordinario se disfruta sin percatarse del paso del tiempo, pero mirando el reloj.

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