Roamer of Switzerland

Las tendencias y diseños de la relojería obedecen el ADN de cada marca, símbolo de diseño que mutará gradualmente de acuerdo a la evolución de la cultura, tecnologías disponibles o diferente visión de acuerdo a quién dirige la compañía. Sin embargo, cualquier ser humano es capaz de identificar una tendencia generalizada, es decir, pongamos de ejemplo la década de los años ochenta. Este compendio de años presentaba un tipo de vestimenta característico, que además iba acompañado por la música de la época a base de sintetizadores electrónicos, todo esto rematado por un tipo de peinado y look preestablecido, la mayoría seguía el camino de la generalidad y más allá de esto, todos podemos, en determinado momento, decir cuáles eran las características básicas de dicho periodo.

Regresemos a la relojería, piense en una marca conocida y su mente recordará un modelo determinado, o probablemente dos, inclusive hasta tres diferentes tipos de tendencia que convergen en una idea central, ésa característica representa parte importante de su ADN, pero ¿por qué menciono esto? Mi intención es describir lo que desde mi punto de vista ofrece una casa relojera como ROAMER of Switzerland. Llegué a la conclusión de que ofrece todo, una interminable paleta de colores, formas, movimientos y materiales en función de garantizar un catálogo que satisfaga -sin discriminaciones- a un deportista extremo o a una mujer que privilegie el glamour y la elegancia en su vida de rutina diaria, así es ROAMER, una marca que se transforma continuamente para “ofrecerlo todo”.

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Para muestra…

ROAMER of Switzerland comenzó su historia en un pequeño taller de Solothurn en 1888, en aquel entonces Fritz Meyer y seis empleados más producían escapes para otros fabricantes de relojes mecánicos, durante las siguientes décadas ROAMER continúo evolucionando a la par de la cultura relojera y los cambios históricos como la Primera y Segunda Guerra Mundial, la famosa crisis del cuarzo y el boom tecnológico de finales del siglo pasado, hoy ROAMER posee un legado histórico mayor a 125 años, que además presume de ser altamente exitoso, convirtiéndose en una de las marcas relojeras preferidas del continente asiático, llegando a producir más de 1.5 millones de piezas al año, con lo que logra combinar los valores tradicionales con las convicciones modernas, Roamer  mantiene la esencia de su larga tradición en el contexto de las innovaciones actuales para fortalecer así su marca. Sus precisos mecanismos simbolizan fiabilidad, mientras que su uso de materiales especialmente seleccionados y duraderos, reflejan sensibilidad y un carácter persistente.

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