Precisión en su máxima expresión

Es el primer cronógrafo mecánico de la historia con rueda de pilares integrada que indica la centésima de segundo mediante una impactante aguja central que facilita la lectura.

WW-PRIMAVERA 2011. La fascinación por dominar el tiempo ha dado origen a instrumentos de extraordinaria precisión y belleza, como los de TAG Heuer. La Manufactura ha trabajado incansablemente durante más de 150 años en diseñar cronógrafos que satisfagan las demandas de los deportes en los que la tecnología, el tiempo y el estilo son esenciales.

En este 2011 TAG Heuer presenta una atinada selección de relojes con un ADN netamente deportivo, entre los que destaca el Cronógrafo 1/100 de Segundo Heuer Carrera Mikrograph. Es el primer cronógrafo mecánico de la historia con rueda de pilares integrada que indica la centésima de segundo mediante una impactante aguja central que facilita la lectura.

Obra maestra de la relojería

Han transcurrido apenas cinco años desde la aparición del revolucionario Cronógrafo Calibre 360, y TAG Heuer literalmente ha reinventado los movimientos mecánicos de alta frecuencia con doble trinquete. Es así como rinde homenaje al mítico cronómetro Heuer Mikrograph de 1916, el primero en medir la 1/100 de segundo y que hiciera historia durante más de 50 años en la medición de los deportes de alta velocidad, gracias a sus frecuencias de 25 y 50 hercios.

Con dos trinquetes, 62 rubíes y 396 componentes, el Cronógrafo 1/100 de Segundo Heuer Carrera Mikrograph es una flamante obra maestra de “Haute Horlogerie Suisse”, ya que establece un nuevo hito en el ámbito de las grandes complicaciones.

Al igual que el Calibre 360, el Cronógrafo 1/100 de Segundo Heuer Carrera Mikrograph cuenta con dos volantes distintos, con escapes y sistemas de transmisión separados, que le permiten ejercer como cronómetro sin interferir con el movimiento del reloj.

A diferencia del Calibre 360, que era modular, el nuevo Carrera Mikrograph es un cronógrafo certificado por el COSC con un sistema de rueda de pilares totalmente integrado que consta de un volante para el reloj que vibra a cuatro hercios, 28,800 alternancias por hora y una reserva de marcha de 42 horas. Para el cronómetro, el volante suizo de alta frecuencia oscila a 50 hercios, 360,000 alternancias por hora, con una reserva de marcha de 90 minutos, e indicación de la 1/100 de segundo mediante la aguja central de cronógrafo.

Su caja de cristal de zafiro transparente permite observar los dos “corazones” que laten a diferentes velocidades, situados frente a frente, al fondo de un complejo movimiento adornado con sofisticados acabados en Côtes de Genève.

Cuando una fracción de segundo lo es todo

La aportación de TAG Heuer en materia de cronometraje a aquellas actividades en las que las fracciones de segundo marcan la diferencia en los resultados, es incomparable.

En 1916, TAG Heuer desarrolló el Mikrograph, el primer cronómetro deportivo con una precisión a la 1/50 y la 1/100 de segundo, cuando otros instrumentos de cronometraje no podían medir más que a la 1/5 parte de un segundo. Esa innovación técnica dio un vuelco a la organización de los eventos automovilísticos, dotándolos de una precisión superior a la de un segundo, un mero instante que puede significar todo en la pista de carreras. Esta tecnología de precisión catapultó a Heuer, convirtiéndolo desde entonces en el cronometrador oficial de las competencias deportivas más destacadas del mundo.

Disponible únicamente en una edición limitada a 150 unidades realizadas en oro rosa, el nuevo Cronógrafo 1/100 de Segundo Heuer Carrera Mikrograph lleva la máxima precisión en materia de cronómetros a las muñecas de los actuales entusiastas del automovilismo.

Hasta ahora, el reloj de pulsera y el cronómetro eran instrumentos separados a causa de los distintos objetivos de sus prestaciones: el reloj de pulsera es como un fondista, lento pero incombustible, mientras que el cronómetro es como un velocista, rápido pero sólo en estallidos de actividad. Si utilizara el mismo engranaje para sus dos intensidades respectivas, un movimiento de cronógrafo tradicional se desgastaría enseguida.

Con el Cronógrafo 1/100 de Segundo Heuer Carrera Mikrograph, TAG Heuer celebra a lo grande sus “150 años dominando la velocidad”.

Carrera Mikrograph

Movimiento: cronógrafo automático

Caja: 43 mm de diámetro

Carátula: cronógrafo contador de minutos a las 3 h, cronógrafo contador de segundos a las 6 h y segundero  pequeño a las 9 h, números arábigos negros, manecillas de horas y minutos con marcadores luminiscentes

Reserva de marcha: 90 min para el cronógrafo

Hermeticidad: 100 m

Edición limitada a 150 piezas en oro rosa de 18 quilates.

Acerca de 

Comunicóloga especializada en medios impresos y electrónicos. Escribir me apasiona tanto como la alta relojería con su preciso y encantador tic-tac.

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