Montblanc Metamorphosis: muestra sus dos caras

WW-OTOÑO 2010. Hace un par de años Montblanc fundó el Institute Minerva de Recherche en Haute Horlogerie con dos objetivos esenciales: preservar el arte y tradición de la alta relojería suiza y desarrollar tecnologías y conceptos innovadores que garanticen un brillante futuro para esta industria.

Consciente del reto que esto implica, el Institut Minerva decidió impulsar a los nuevos talentos en la relojería a través de la iniciativa TimeWriter, con la cual Montblanc tiene previsto lanzar un proyecto cada dos años. El primero de ellos ya hizo su presentación en sociedad en el pasado Salón Internacional de la Alta Relojería (SIHH). Se trata del Montblanc Metamorphosis, una verdadera obra de arte y de la ingeniería que logró fusionar los principios tradicionales de la relojería con la innovación, dando origen a un reloj totalmente nuevo y sorprendente.

Transformación sin precedente

Los artífices del denominado TimeWriter 1 Metamorphosis, Johnny Girardin y Franck Orny, encontraron la fuente de inspiración en los juguetes Transformers de sus hijos y la trasladaron a la relojería. Más tarde, el Institut Minerva aprobó su proyecto y Montblanc puso a su disposición los materiales y el financiamiento, así como el soporte técnico necesario para que el Metamorphosis pudiera ser una realidad.

Los creadores visualizaron un reloj de pulsera con dos caras, algo que por supuesto no es nuevo. Sin embargo, es la forma en la que el Montblanc Metamorphosis se transforma la que no tiene precedente.

El llamativo proceso de metamorfosis se lleva tan sólo 15 segundos, en los que  la esfera de un reloj regulador que ofrece horas, minutos, segundos y calendario, se transforma en un cronógrafo o viceversa. Este espectacular cambio se realiza de forma simple para el portador pues sólo hay que desplazar, hacia arriba o hacia abajo, el pasador ubicado en la parte izquierda de la caja entre las 10 y las 8 horas. Cuando se activa la palanca comienza la gran representación: es como si el dial tuviese alas y éstas se plegaran hasta desaparecer, mientras simultáneamente un contador se eleva, a la altura de las 6 h, para dar vida al contador de minutos del cronógrafo. Esta función de elevador, totalmente mecánica, es la que ha provocado gran admiración entre los conocedores del arte de la relojería.

El Metamorphosis muestra un rostro clásico antes de su transformación y tras la metamorfosis adopta una apariencia deportiva, desenfadada y técnica con números árabes con indicaciones en rojo.

 

Clásico y moderno

Teniendo como base el Calibre MBM 16.29, el Montblanc Metamorphosis muestra un rostro clásico antes de su transformación: indica la hora local con números romanos y se aprecia la alternancia cromática de negros y plateados. Tras la metamorfosis adopta una apariencia deportiva, desenfadada y técnica con números árabes con indicaciones en rojo.

Las horas conservan su posición de las 12 y los minutos retrógrados permanecen en el centro, pero la aguja que marcaba los segundos en el rostro más convencional, se convierte en la aguja central del cronógrafo. El disco pivotante posicionado a las 6 h presenta la escala de los minutos del cronómetro numerada del 01 al 31, en lugar del 01 al 30, a fin de recordar que la visualización del calendario puede ocupar esa misma posición, que de hecho tenía antes de llevarse a cabo la metamorfosis. El contador de minutos del cronógrafo contiene una abertura que, a medida que va descendiendo, hace desaparecer la manecilla de la fecha, la cual se desplazaba de forma semi-instantánea frente al movimiento rotatorio permanente del disco de los minutos del cronómetro.

Las 315 piezas que conforman al Metamorphosis, sumadas a las 252 del cronógrafo Calibre 16.29, dan como resultado 567 componentes que lo convierten en uno de los relojes más complicados del mercado.

El diseño de la caja de oro en forma de lágrima, está inspirado en el Gran Tourbillon Heures  Mystérieuses de la Colección Montblanc Villeret 1858 y sólo 28 afortunados tendrán el privilegio de mostrar cualquiera de sus dos caras.

 

Montblanc Metamorphosis

Calibre: basado en el MBM 16.29

Movimiento: manual, monopulsador cronógrafo, transformación mecánica del diseño

No. de componentes: 567, incluyendo los 252 del calibre MBM 16.29

Joyas: 67

Reserva de marcha: 55 h

Frecuencia: 18,000 a/h

Caja: oro blanco de 18 quilates. 47 mm. Esfera en titanio, acero y cristal de zafiro

Edición limitada a 28 piezas.

Acerca de 

Comunicóloga especializada en medios impresos y electrónicos. Escribir me apasiona tanto como la alta relojería con su preciso y encantador tic-tac.

Deja un comentario

A %d blogueros les gusta esto: