Memovox celebra su 60 aniversario con Edición Especial

La relojería no ha sido ajena a las necesidades del ser humano, y dentro de ellas encontramos la que nos obliga a despertarnos cada mañana para poder planear el día y llegar al trabajo, por ejemplo.

Memovox surge del concepto de Jaeger-LeCoultre = “la voz de la memoria” 

Hace 60 años que Jaeger-LeCoultre ideó su mecanismo de alarma-despertador y lo llamó Memovox, todo ello con la finalidad de recordar alguna cita, el despertar o hacer evidente algún momento importante del día.

El mecanismo de despertador, muy fácil de usar, se carga por la corona superior cuando esta se encuentra en la posición neutra. Cuando dicha corona se encuentra en la posición 2, el mecanismo permite ajustar dos funciones: en el sentido contrario al de las agujas del reloj se ajusta la función despertador y se desplaza el disco móvil dotado del pequeño triángulo de indicación característico del Memovox; mientras, en sentido horario se cambia la fecha, la cual desfila tras una ventanilla situada a la altura de las 3 horas. La corona inferior permite dar cuerda al mecanismo y poner en hora el reloj.

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En esta reedición se respetan los códigos de una pieza emblemática presentada en 1971, respetando la carátula Snowdrop con agujas tipo bastón con tratamiento luminiscente y minutería ferrocarril blanca. Al interior contamos con una subcarátula con acabados soleil que guardará la información de la complicación, mientras que un triángulo color blanco apuntará a las 6 horas como en el primer reloj de este tipo.

Si bien existen varios relojes con función despertador, en el caso de La Grande Maison se cuida cada detalle, por lo que el timbre debe ser puro y entregar una melodía tanto práctica como bella. La mecánica toma vida gracias al calibre 956 de la marca, que luce un decorado a mano, late a 28,800 alternancias por hora y vibrará durante –no menos– de 45 horas. Este motor se actualizó en 1956 basándose en el calibre 815 original de 1956.

Finalmente, al girarlo encontraremos una grabación especial que pone en evidencia que se trata de una Edición Limitada a 500 ejemplares –destinados exclusivamente a las boutiques de la marca–, y al centro la certificación de 1,000 horas de pruebas por parte de Jaeger-LeCoultre, que asegura la confiabilidad del reloj en tanto a su precisión y funciones. Se abraza al pulso gracias a una correa de piel de becerro negro Trieste con pespunte azul.

Acerca de 

…Ya entendería yo, con cada pieza de alta relojería, que la mayor parte de lo que llamamos extraordinario se disfruta sin percatarse del paso del tiempo, pero mirando el reloj.

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