Longines Avigation, funcionalidad de vuelo

La aviación constituye un eje fundamental en la relojería, en el pasado, las casas relojeras encontraban un negocio sumamente rentable al equipar con instrumentos de precisión las cabinas de aeroplanos, biplanos etc, hoy las cosas han cambiado de perspectiva. La tecnología sugiere el uso de ésta para las mediciones computarizadas de los aviones modernos, y la relojería mecánica no incursiona en este campo (por obvias razones), pues atesora los movimientos, la manufactura y la precisión a partir del ensamble de los componentes a partir del trabajo humano.

Pero entonces, ¿dónde queda la tradición?, la respuesta es simple: se traslada a la muñeca para equipar al piloto y es consciente de las necesidades del hombre que pilotea la aeronave, que, a pesar de los avances tecnológicos, finalmente es quien manipula o manipulará a la máquina en situaciones de emergencia, pues fue también el (humano) quien la creó y no hay piloto automático capaz de crear a partir de la imaginación.

Longines Avigation Oversize Crown

Longines Avigation Oversize Crown

La legitimidad de Longines con respecto a la aviación se remonta a los primeros años de dicha disciplina, es decir, la década de los 20, época durante la cual, la funcionalidad, visualización y manipulación debían ser el eje principal para poder vestir la muñeca de un piloto profesional. Imagínese tener que consultar la ruta centrándose en una carátula con indicaciones complicadas en situaciones de apremio, o intentar modificar a partir de una corona que se resbala al tocarla con los guantes. Bueno, pues estos detalles fueron a los que Longines atendió privilegiándolos con respecto a otros aspectos, pero finalmente logró crear una pieza en perfecto balance: funcional y elegante.

Su diámetro de 41 mm resulta el idóneo para portar y visualizar sus indicaciones, mientras que su bisel acanalado y bidireccional posibilita al piloto la determinación de sus puntos de referencia temporales. Su corona –tipo cebolla– de grandes dimensiones garantiza una perfecta manipulación aún teniendo los guantes puestos, mientras que la precisión del instrumento se encuentra garantizada por un movimiento mecánico bajo el sello Swiss Made de Saint-Imier.

Son tres las configuraciones que este año Longines ha manufacturado: tres manecillas con fechador; un GMT y un cronógrafo monopulsador con rueda de pilares. Descubre más de cada referencia a través de la siguiente galería.

 

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…Ya entendería yo, con cada pieza de alta relojería, que la mayor parte de lo que llamamos extraordinario se disfruta sin percatarse del paso del tiempo, pero mirando el reloj.

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