La turbina del avión: Perrelet

Cuántos de nosotros no hubiéramos deseado ser pilotos, es un sentimiento inherente al hombre el del poder volar, imaginémonos aPERRELET Icaro, qué sentía cuando admiraba el vuelo de las aves y, hasta dónde llegó su pasión por emularlas que desencadenó la totalidad de su leyenda, y hoy mismo hablamos de él, por mucho que sea parte de la mitología griega.

Ahora bien, aterrizando la idea que deseamos plantear y a partir de este mismo sentimiento, el hombre no pudo planear con sus alas falsas, pero sí pudo desarrollar aparejos mediante leyes de la física simples que, al profesionalizarse desencadenaron la creación de los motores también conocidos como turbinas. Para aquellos personajes que se dedican a la aviación, y para todos nosotros, el volar es esencial, o me dirá usted que no le emociona subir a un avión, por mucho que lo haga de manera cotidiana siempre desea sentir el despegue o aterrizaje, siempre y cuando no sufra de fobia a los aviones.

PERRELETPero dejemos este análisis y vayamos a lo que nos compete, y esto es la horología. Perrelet desarrolló el primer mecanismo automático del planeta, un sistema de carga que se ayuda de la gravedad y el movimiento para enroscar la cuerda del reloj y poder así almacenar la energía para los siguientes días. Entonces si Perrelet pudo desvelar este movimiento, también lo puede utilizar de manera creativa para ser utilizado en los relojes como una complicación bella y divertida, su nombre es Turbine, y en su edición presentada en 2014, disponible ya en puntos de venta, explota y exprime al máximo la predilección por la aviación que sentimos los seres humanos.

Perrelet lanza la colección Turbine Pilot, un homenaje al mundo de la aviación que, al igual que el de la alta relojería, aúna técnica y pasión, precisión y audacia. Turbine Pilot de Perrelet, asocia el concepto de la turbina al de la regla de cálculo circular de aviación: una nueva proeza técnica y de estilo para un reloj de aviador realmente único. El movimiento mecánico de cuerda automática del calibre P-331 que late en el corazón de estas creaciones se ha concebido y realizado íntegramente de manera interna en los talleres de producción de la marca. Los distintos modelos de la colección certifican su carácter único, asociando potencia y elegancia. Las cajas de acero ofrecen volúmenes generosos de 48 mm de diámetro y lucen las ranuras distintivas de la marca.

PERRELET

Y si hablamos del diseño debemos platicar que se trata de una pieza que hace uso del acero para dotarlo de un tratamiento PVD y ennegrecerlo a fin de exhibir unos rasgos de caza europeo.

Su mecanismo P-331 de remonte automático también se apoya de la energía para indicar de manera confiable las horas, minutos, segundos e incorporar una regla de cálculo, mientras que los 48 mm de diámetro garantizan la estética de la pieza, dotándola de superpoderes de belleza extraordinarios. Finalmente mencionaremos que la carátula exhibe una turbina compuesta de 12 palas de titanio, que giraran circundando el centro para el asombro de todos. Turbine Pilot de Perrelet, un reloj divertido, funcional y aéreo…

Acerca de 

…Ya entendería yo, con cada pieza de alta relojería, que la mayor parte de lo que llamamos extraordinario se disfruta sin percatarse del paso del tiempo, pero mirando el reloj.

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