El buque insignia de Breitling for Bentley B05 Unitime Midnight Carbon

En la industria automotriz el sedán de lujo es conocido como el buque insignia de las armadoras, un automotor que está diseñado para empujar los límites de la mecánica y maximizar el placer de conducir o, de abordarlo.

Breitling lanzó una colección en colaboración con la marca británica de automóviles de lujo hace algunos años, y de ésta se desprenden productos directamente relacionados con Bentley; sus motores, rines, tapicería, tecnología, están presentados en cada pincelada de la línea.

Bentley B05 Unitime

El placer de viajar bordeando la costa de Francia a bordo de un Bentley solo se consigue tripulándolo, pero sabemos que los hombres de negocios requieren de una movilización internacional constante, y para ello necesitan tomar el avión y dirigirse a diversas partes del mundo. Es aquí donde Breitling hace el trabajo difícil, desarrollando un modelo pensado para los trotamundos de First Class, desvelando una Edición Limitada construida en acero con tratamiento de carbono a fin de ofrecer una estética ennegrecida llena de clase y deportividad.

Bentley B05 Unitime Midnight Carbon_01-1Fácil manipulación

La zona horaria se ajusta con tan solo rotar de la corona gracias a un par de discos situados al borde del dial, mientras que el cronógrafo lanza a la trotadora con precisión garantizada por el COSC, gracias a que está animada por el calibre de manufactura B05 de remonte automático, visible gracias al reverso de la pieza.

Finalmente, los aspectos técnicos destacan la autonomía de la referencia, ya que contará con 70 horas en el “tanque de combustible” (muelle), a fin de garantizar energía para soportar la ligera actividad que se sucede al interior de un avión con destinos continentales. La pieza se presenta en caja de 49 mm y se abraza gracias a una correa de piel de cocodrilo con tratamiento de caucho para garantizar su durabilidad.

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…Ya entendería yo, con cada pieza de alta relojería, que la mayor parte de lo que llamamos extraordinario se disfruta sin percatarse del paso del tiempo, pero mirando el reloj.

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