Complicación de abolengo, Richard Lange Jumping Seconds

Crear mecanismos extraordinarios con la precisión y los más altos estándares que requiere el sello Lange es el trabajo de los relojeros de A. Lange & Söhne, una firma que combina innovación con la máxima tradición relojera ahora en el nuevo Richard Lange Jumping Seconds.

Con una distinguida caja de platino de 39,9 milímetros de diámetro y una carátula rodiada en configuración triangular, la pieza destaca por su impecable estética, que no deja atrás la funcionalidad. Esta nueva referencia cobra vida gracias a un calibre de manufactura L094.1, con función de segundero saltante.

Fuerza constante / es importante porque

La entrega de energía, con toda la cuerda dada, generalmente es mayor que cuando ésta se encuentra en sus últimas horas de autonomía. Esta diferencia de torque puede acelerar la marcha del reloj inmediatamente después de la carga, y desacelerarla a medida que la cuerda pierde tensión. Un mecanismo de fuerza constante incide en esta variación de torque, ayudando a que la entrega de energía sea homogénea en todo momento.

Dicho mecanismo es visible a través del puente del rodaje, cumpliendo una doble función que compensa tanto la fuerza de la cuerda, que disminuye con la entrega de energía, como el isocronismo y el par de fuerzas derivadas del salto del segundero, con ello se logra una amplitud constante durante la entrega de energía, sin importar la situación del muelle real al interior del cubo del barrilete.

Ferdinand Lange Jumping Seconds5

Segundero saltante

El sistema está conectado a la misma fuerza de energía, pero su misión consiste en transformar la frecuencia del volante de seis semi-oscilaciones por un segundo, en el cual la aguja se mueve en un solo paso, un proceso creado por medio de un pivote en forma de  estrella de cinco puntas que sujeta al eje de la rueda del áncora. Ambos giran en conjunto cada seis alternancias sobre su mismo eje, ergo, los seis saltos tradicionales, y casi imperceptibles en un reloj a 3 Hz, se transformarán en un movimiento que llega a un brazo largo que ejecuta un giro instantáneo de 360 grados antes de que lo detenga la siguiente punta, logrando así que la aguja del segundero avance hasta el siguiente índice de segundos. Mientras lo anterior ocurre, el impulso de avance del segundero saltante se utiliza para cargar al muelle de accionamiento del mecanismo de reajuste de la tensión.

*(3 Hz = a 21 600 alternancias/hora = 6 saltos del segundero por cada segundo), se debe convertir este movimiento para que la aguja de los segundos de el mismo número de saltos que los graduados en la carátula.

ZERO-RESET

Permite al usuario ajustar la hora exacta de forma rápida y sencilla. Al liberar la corona, la aguja de los segundos apuntará a las 12 h, desacoplándose de la energía con la finalidad de afinar el tiempo con precisión al segundo. Posterior a la modificación de horas y minutos, y de retornar la corona a su posición de seguridad, el segundero retorna a la vida como por arte de magia y arranca su viaje por la carátula desde cero.

Se trata de un complejo mecanismo de palanca que sirve para bloquear el volante por medio de un muelle de parada, y posteriormente abrir el acoplamiento del árbol del segundero –formado por tres discos y un muelle especial enrollado a mano– para poder separarlo del engranaje y hacer posible una vuelta a cero sin fricción alguna.

Para cerrar el acoplamiento y dejar libre de nuevo el volante, tan solo hará falta apretar la corona de nuevo y el mecanismo comenzará su marcha. Son 390 piezas las que componen el movimiento de cuerda manual de esta obra maestra de la precisión y la innovación relojera. Entre sus acabados –de Alta Relojería– incorpora puentes de alpaca natural (German silver) decorados con pulido de bandas de Glashütte, puente de volante grabado a mano, ocho engastes de oro atornillados y superficies acabadas con bruñidos y pulidos.

Aviso de energía

Para saber que la reserva de marcha de 42 horas está llegando a su fin, tan solo hará falta poner atención a la indicación situada en el triángulo formado entre el círculo de las horas y de los minutos, la cual se pondrá color rojo cuando resten 10 horas de reserva y haga falta darle cuerda. Con ello se logra una indicación práctica y el dial permanece limpio y elegante.

A. Lange & Söhne es experto en cronometrar tiempos cortos, pues desde 1867, Ferdinand Adolph Lange desarrolló un mecanismo de aguja saltante que fue posteriormente patentada. Ahora, el segundero saltante –también conocido como seconde morte (segundero muerto)– es parte de las complicaciones más legendarias dentro de la Alta Relojería, y apreciada por los coleccionistas de la más alta estirpe.

Por su alto grado de complejidad e innovación, el reloj está limitado a solo 100 ejemplares.

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Acerca de 

Defiendo mis ideales con convicción. Lo que más me apasiona en la vida es escribir, pues considero que es una forma de plasmar mis pensamientos y hacerlos trascender.

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