Blancpain Métiers d´Art rinde homenaje al Val d`Hérens

La afamada Manufactura, la más antigua que se pueda encontrar en el registro de firmas relojeras suizas, se inspira en la montaña Matterhorn y su simbolismo helvético a través de las famosas vacas del Val d´Hérens y su colección Villeret 8 Jours Manuelle.

Mediante la preciada técnica realizada en la carátula de oro y shakudo, el singular combate entre las vacas suizas roba la atención del coleccionista. Asimismo, en el interior de una caja –de oro rojo de 18 quilates– de 42 mm de diámetro vibra una joya de la mecánica gracias al calibre de cuerda manual 13R3A, que dotará de ocho días de autonomía debido a tres barriletes montados en serie, que se arman y desarman sucesivamente, a fin de entregar la energía de manera homogénea de principio a fin.

 

Estas vacas del Val d’Hérens forman parte del patrimonio helvético desde 1861. Sus ancestros ya estaban presentes en el Valais hacia el 3000 a. de C. Gracias a su robustez y a sus patas cortas, estos animales son capaces de subir a más de 3,000 metros. Se les conoce, sobre todo, por su tradicional combate, que se lleva a cabo cada año en el mes de mayo cuando suben a las montañas, donde pastarán durante todo el verano. Estos bovinos, de temperamento vivo y combativo, se enfrentan empujándose con la cabeza y las astas para establecer una jerarquía en el rebaño. La lucha acaba cuando una de las vacas se da la vuelta o deja de combatir como signo de sumisión. La vencedora se convierte así en la “reina” del rebaño. Este estatus le permite guiar al resto en la búsqueda de tierras de pastoreo. Sobre la carátula, Blancpain rinde homenaje a otro símbolo nacional: la mítica montaña Matterhorn. Con sus 4,478 metros de altura, es la montaña más conocida de Suiza, en particular debido a su aspecto piramidal. Su ascensión es un símbolo para los alpinistas de todo el mundo.

La técnica: Shakudo y rokusho

El shakudo es una aleación compuesta de oro y cobre. En tiempos pasados se empleaba para confeccionar, entre otras cosas, las guarniciones de los sables, así como objetos decorativos y joyas. Los artesanos decoraban el shakudo con grabados o añadiendo ornamentaciones. En este nuevo reloj firmado por Blancpain, las partes que representan un combate de reinas, son de oro y están íntegramente grabadas a mano. Las piezas se fijan en la carátula en shakudo y se sujetan mediante unos minúsculos pernos. Tras unir el conjunto, las tres piezas que componen la carátula se patinan con la técnica del rokusho. Se trata de sumergir la carátula en un baño de sales de cobre. El color de la pieza varía en intensidad y reflejos en función del número de inmersiones que se hagan en la solución salina. Así, los matices y el efecto de profundidad de los relojes son diferentes según la sensibilidad del grabador y su manera de utilizar el rokusho. Un maestro artesano que trabaja con herramientas extremadamente precisas, se encarga de grabar a mano el logotipo de Blancpain y la montaña Matterhorn.

Acerca de 

…Ya entendería yo, con cada pieza de alta relojería, que la mayor parte de lo que llamamos extraordinario se disfruta sin percatarse del paso del tiempo, pero mirando el reloj.

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