A. Lange & Söhne rinde homenaje a Walter Lange

Existen tres personajes de suma importancia en A. Lange & Söhne: Ferdinand A. Lange, fundador, Richard Lange, relojero potenciador de la Casa y Walter Lange, quien en 1990 buscó recuperar la Casa que fundara su tatarabuelo y continuar la misión de dar empleo a la región a partir de maravillas mecánicas que miden el tiempo y se sienten en el corazón.

1815 Homage to Walter Lange 

Inspirado en una complicación generada por el propio Ferdinand A. Lange, este reloj presenta un nuevo calibre para la Casa que, a manera de homenaje, ha decidido nombrarlo con el año de nacimiento de nuestro personaje: L1924.

Este calibre está desarrollado totalmente en la Manufactura, posee una reserva de marcha de 60 horas y es animado desde la corona de remontuar. Posee una platina de 3/4, emblemática para la firma y le conforman 253 componentes.

Desarrollado en diferentes ediciones limitadas de acuerdo a la construcción de su caja, la misma luce una extensión de 40,5 mm en oro amarillo, rosa o blanco, pero se incluye una pieza única en acero. La carátula está hecha en plata sólida, y decorada con laca negra en la referencia de acero. Luce índices arábigos y escala de minutos de minutos tipo ferrocarril.

Segundero muerto

Esta complicación es una de las más aplaudidas por los coleccionistas de relojes. Y al mirar el reloj notarán una aguja principal de segundos que parte desde el centro, pero también una subcarátula con pequeño segundero a la altura de las 6 horas. Bueno, el pulsador es porque el mecanismo del segundero muerto (segundero verdadero) se accionará y detendrá a demanda, fungiendo como una especie de cronógrafo. Mientras tanto, este accionamiento no entorpecerá con la indicación del tiempo: horas, minutos y segundos. Este tipo de solución que, antecede al cronógrafo, fue solicitada como patente por la Casa de Sajonia en 1877, no obstante hay otros acercamientos que emplean diferentes mecanismos para cumplir con el objetivo.

Finalmente se desarrollarán 145 ejemplares en oro blanco, 90 en oro rosa y 27 más en oro amarillo, lo cual nos invita a pensar que habrá un Honey Gold posteriormente, y a que la pieza desarrollada en acero irá al museo de la Casa.

Acerca de 

…Ya entendería yo, con cada pieza de alta relojería, que la mayor parte de lo que llamamos extraordinario se disfruta sin percatarse del paso del tiempo, pero mirando el reloj.

Deja un comentario

A %d blogueros les gusta esto: