Berger Joyeros PÉTILLANT

berger_azulBien nos han dicho que los diamantes son los mejores amigos de una mujer, y es que cómo no sentirnos atraídas por esas piedras que brillan y nos seducen en cada uno de sus cortes, nuestro atuendo siempre se verá mucho mejor acompañado de un brillante. Así que si usted, lector, quiere hacer un regalo a una mujer importante en su vida; o bien usted, querida lectora, se quiere consentir con un objeto deslumbrante, Berger Joyeros nos presenta PÉTILLANT.

Pero…¿Por qué un diamante es un objeto tan especial? Nacidos desde el profundo corazón de la tierra y traídos a la superficie por una erupción volcánica, los diamantes que vemos hoy tienen más de cien millones de años. Esta gema ha sido apreciada desde hace tiempo, incluso antes de que fuera minada en profusión a finales del siglo XIX. Los Romanos creían que eran pedazos de estrellas caídas, mientras que los griegos consideraban que eran lágrimas de los Dioses.

Tradicionalmente un brillante consta de 58 facetas cortadas en dos pirámides de bases enfrentadas: 33 en la corona que es la mitad superior y 25 en el pabellón, la mitad inferior. Las múltiples facetas otorgan al diamante el excepcional brillo que ha fascinado a la humanidad durante casi un siglo. El corte más clásico es el redondeo o brillante -representa aproximadamente el 75% de las ventas de todos los diamantes- y fue inventado en 1919.

Berger Joyeros empezó, por Alex Elías Berger, como un taller especializado en el tallado de diamantes y posteriormente dedicado a la compra-venta de estos, que llegó a Cuba debido a la Segunda Guerra Mundial. En 1943, una fábrica de diamantes estaba por abrir en México, y es así como consiguieron el permiso para venir a nuestro país. La familia Berger es un gran ejemplo de trabajo y dedicación y hoy en día cuentan con boutiques en los lugares más exclusivos, así como presencia en tiendas departamentales de renombre.

La colección PÉTILLANT es elegancia, estilo y sofisticación en piezas que siguen la línea tradicional del corte redondo, y están montados sobre platino o sobre oro blanco. Incluye desde solitarios, anillos cuyo foco central es un brillante único, hasta pendientes que combinan brillantes de varios tamaños para recrear una simetría y estética incomparables, y como una imagen dice más que mil palabras:

Acerca de 

La alta relojería solo se entiende a partir de la pasión, entrega, creatividad y el esfuerzo del artesano y su industria, por ello la considero una obra de arte.

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