Flamantes Embajadores Piaget

El polo es uno de los deportes que reúne un entorno sumamente especial, valores coincidentes entre miembros de familia y PIAGET de la realeza. La disciplina deportiva de los Reyes, así es conocida y no cabe duda de que quienes lo practican gozan de un nivel cultural especial, de un modo de vivir muy particular y exclusivo.

Así es la horología, que cuesta amplias sumas de dinero porque coincide con un alto nivel de expertise, de quien es responsable de su manufactura, pero también de quien lo adquiere, pues debe entender que se paga por algo que muy pocos domina, el arte de hacer relojería de la más alta talla.

Facundo Pieres

Facundo Pieres

Es por ello que muchos polistas cuentan con una categoría menor a los 10 goles, la máxima, pero trabajan en equipo para conseguirla y posicionarse como las futuras estrellas de este deporte. Argentina cuenta con una legitimidad en el deporte a la par de su supremacía, y es por ello que la Triple Corona resulta el escenario ideal para mostrarse, aprender y exhibir una legitimidad de valores como la que sostienen Ellerstina y Piaget.

La razón de este comunicado es el anuncio del flamante equipo de Embajadores pertenecientes a este equipo, que se ha clasificado de manera directa y automática a la Triple Corona, que además cuenta con la participación de los mejores deportistas de este planeta, en esta disciplina.

Gonzalito y Facundo Pieres encabezan el “escuadrón” de polistas acentuados con Piaget al ser catalogados con 10 goles cada uno, mientras que su hermano menor Nicolás y su cuñado Mariano Aguerre completan la lista de 4 Embajadores, que se aprecian en la imagen.

Los valores convergentes entre relojería y deporte son excepcionales, ambos traspasan fronteras y continentes, ambos utilizan el trabajo en equipo y ambos necesitan de la devoción de cada uno de los miembros para llevar hacia más el desarrollo de un nombre, en este caso Ellerstina y Piaget, pero hoy: #EllerstinaPiaget, juntos sólidos y en busca de la victoria.

PIAGET

Acerca de 

…Ya entendería yo, con cada pieza de alta relojería, que la mayor parte de lo que llamamos extraordinario se disfruta sin percatarse del paso del tiempo, pero mirando el reloj.

Deja un comentario

A %d blogueros les gusta esto: