“El reloj de la suerte”, Bell & Ross

Hace apenas tres meses que sucedió lo inesperado. El piloto Rodrigo Ibargüen realizaba uno de tantos vuelos de prueba sobre Guatemala a bordo de su avión Navajo y, a pesar de haber revisado el aeroplano, tras ascender a 3,000 metros de altura sucedería un problema mecánico en uno de los motores que le obligaría a poner a prueba su experiencia de 36 años como piloto.

BR Survival of the Fittest Collage

Debía aterrizar sobre algún área despoblada, una misión prácticamente imposible que logró conquistar gracias a su velocidad de reacción, dirigiéndose a una intersección. Luego de completar la primera misión, la segunda era clara: salir con vida.

Tanto él como sus acompañantes se apresuraron a abandonar el avión que se incendiaba, Ibargüen estaba atorado en el fuselaje pero logró escapar de las llamas aferrándose a la vida. “No es mi turno, todavía no me toca”.

Posterior al suceso comentó: “Tuve suerte porque traía conmigo mi reloj Bell & Ross, mi reloj favorito”

También te puede interesar   TAG Heuer y Cristiano Ronaldo por el Ballon d’Or 2016

Bell-and-Ross-BR-126-Vintage-Chronograph

Si bien adjudicar el valor de una pieza a una historia de supervivencia resulta inapropiado, la pasión que los pilotos sienten por una referencia de Bell & Ross es completamente legítima, ya que esta marca se inspira directamente en los instrumentos de a bordo de los aviones para el desarrollo de sus relojes.

Rodrigo Ibargüen luce en su muñeca un Bell & Ross 126 Vintage Chronograph, y finaliza diciendo que “Nunca vuela sin su reloj de la suerte”.

El pase de diapositivas requiere JavaScript.

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

A %d blogueros les gusta esto: