Bloodhound SSC, el supersónico cronometrado por Rolex

Experiencias supersónicas no se viven todos los días, y es que cuando Rolex tuvo a bien considerar a Watches World para formar parte de la legendaria gira que marcará nuevos estándares en las posibilidades de los bólidos terrestres, esta redacción se aceleró e inmediatamente confirmó su participación en el evento llevado a cabo el día de hoy en el Auditorio Blackberry.

Hoy por la tarde tuvimos oportunidad de convivir con Andy Green y con su “cohete”, una especie de bala realizada en aleaciones ligeras y con espacio para un solo pasajero, y es que el deporte motor y la relojería se juntan a menudo, pero no tan menudo nos llegan temas a esta redacción para llevarlos al extremo a través de estas experiencias de altísima adrenalina. Pero déjeme hacer una pausa y preguntarle ¿qué es lo primero que piensa cuando le sugiero la palabra: velocidad. Seguramente la “F1” le llegue a la mente, o las 24 Horas de Le Mans, Daytona, etc. Ahora déjeme mencionarle que Rolex forma parte de todas ellas.

Bloodhound SSC Rolex

Dígame usted ¿cuántos proyectos arropados por la ciencia se desarrollan hoy en día? Si acudiéramos a un aula de educación primaria notaríamos que un porcentaje altísimo de estudiantes desea convertirse en el próximo Justin Bieber o Cristiano Ronaldo, pero cuántos de ellos sueñan con ser el futuro Da Vinci, Newton, Hawking, Neil Armstrong, Andy Green…

El piloto:

Nacido en Atherstone, Warwickshire, fue educado en la Escuela de Gramática de St Olave en Orpington, Kent, y luego se ganó una beca de la Royal Air Force a Worcester College, Oxford, donde se graduó en 1983 con honores de primera clase en matemáticas. Asimismo se convirtió en piloto oficial de la RAF (Royal Air Force) graduándose como piloto de combate en la F-4 Phantom y F3 Tornado. Más tarde se convirtió en Comandante Ala de Operaciones en la RAF Wittering cerca de Peterborough, mientras que para el 15 de octubre de 1997, Andy se convirtió en el primer y único hombre en la Tierra en romper la barrera del sonido (en vehículo de tierra) con el Thrust SSC, logrando alcanzar una tremenda velocidad de 1227.98 km/hora.

ROLEX

¿Pero en qué momento entra Rolex a la ecuación?

Encarnado por Hans Wilsdorf, quien ya realizaba relojería en La Chaux –de– Fonds y luego estableció Wilsdorf & Davis en Londres (1905)  para posteriormente regresar a Suiza, no sin antes registrar la marca Rolex en 1908. Hans cuenta con un pasado británico, y así también Rolex, que le liga directamente a la velocidad y al proyecto Bloodhound, que gira en torno proveer a las nuevas generaciones de historias que les inviten a regresar a las escuelas y universidades para desarrollar tecnologías para el bien de la gente, lo que se ha perdido dramáticamente en los últimos años.

Esto es lo que ocasiona una buena relojería confiable y con pasión inherente por el deporte motor. Rolex es Patrocinador Oficial, Socio y Cronometrador de la máxima categoría, pero también está presente en el proyecto Bloodhound, con lo cual se prepara para romper el World Land Speed Record de 2015-2016 con un vehículo tipo avión, o superauto, mismo que tiene como meta sobrepasar las ¡1000 millas por hora! Es decir 1609.3 kilómetros por hora.

Imagínese que el récord de velocidad para un automóvil de producción es de 435.21 km/h, y que la mayoría de los pilotos profesionales no llegan a experimentar esa velocidad, por lo que un simple mortal, como su servidor quedará relegado a la barrera de los 260 km/h, marca personal de quien escribe.

Bloodhound SSC Rolex

El apoyo de la casa relojera Ginebrina consta –también– de impulsar un reto educativo que estimule el interés por la ciencia y la ingeniería de manera global, e igualmente se vea beneficiada la ingeniería y exploración espacial además de una generación de científicos potentes que lleven a la innovación de la movilidad y nuevas tecnologías al siguiente nivel, Rolex se sumó en 2011 y desde entonces se dio a la tarea de desarrollar instrumentos de medición que no requieran de energía del vehículo y continúen trabajando sin importar las condiciones y problemas que pueda tener el “cohete”.

La construcción de este verdadero bólido es extraordinaria, puesto que el cuerpo delgado del Bloodhound SSC es de 14 metros de largo y utiliza dos ruedas delanteras, dos centrales y dos traseras montadas, esta mezcla de tecnologías es pionera en el mundo y, pese a que el “avión” pesa casi 8 toneladas, se utiliza el poder de tres motores a reacción, prácticamente cohetes de combustión interna que entregan una potencia de más de 135,000 hp, o lo que es igual a 180 automóviles de F1. Este bólido estará corriendo en Hakskeen Pan, un desierto con una pista de 12 millas de extensión (20 km2). El motor no es sino un sistema de tres propulsores, comenzamos con un motor jet, desarrollado por Rolls Royce, un cohete y uno a combustión interna que, se trata de un V8 supercargado de Jaguar.

¿Cómo? la propulsión EJ200 del motor de jet se utiliza para la aceleración inicial hasta las 350 millas por hora, posteriormente se conecta el cohete híbrido para alcanzar las 1000 millas por hora, éste es suministrado de 800 litros de óxido de nitrógeno cada en 20 segundos que resultan de un ingreso en líquido de peróxido de alta prueba (solución de una concentración de peróxido de hidrógeno).

El pase de diapositivas requiere JavaScript.

Asimismo, Rolex ha desarrollado y diseñado dos instrumentos para la cabina de mando del Bloodhound SSC, los cuales desempeñarán un papel crucial para conseguir el récord mundial de velocidad en tierra, midiendo con precisión si es o no posible batir el récord de la velocidad del sonido (1234.8 km/h).

Con ello un instrumento de cronógrafo y velocímetro analógicos han sido elaborados a fin de cumplir con los estándares de precisión y fiabilidad de Rolex, por lo que presentan carátulas analógicas completamente visibles desde la cabina del bólido supersónico piloteado por Andy Green.

El pase de diapositivas requiere JavaScript.

Ingeniería: equipados con carátulas retroiluminadas para garantizar una legibilidad absoluta en la cabina, los instrumentos fueron sometidos al riguroso desarrollo de Rolex para garantizar la fiabilidad y precisión a pesar de las variaciones extremas de temperatura en el desierto Hakskeen Pan, en Sudáfrica, en donde el “cohete del siglo XXI” intentará adjudicarse el récord. Andy Green, el piloto del BLOODHOUND SSC, y los ingenieros del proyecto recibieron ya los primeros ejemplares terminados del velocímetro y el cronógrafo.

Bloodhound SSC Rolex

Finalmente debemos mencionar que el récord deberá ser marcado en al menos dos ocasiones (recorridos obligatorios) con un espacio máximo de una hora, lo que convierte a los instrumentos de respaldo en el instrumento esencial para llevar la cuenta de estos lapsos. Tanto el velocímetro y el crono están conectados al sistema de alimentación del Bloodhound SSC. Sin embargo, como medida de seguridad fueron incorporadas baterías internas a fin de garantizar las mediciones entregadas por ambos, sin importar que ocurra un fallo en el sistema del auto.

Bloodhound SSC Rolex

Rolex y su amor por la velocidad no son novedad, pues la Casa ginebrina ya auspiciaba a Sir Malcolm Campbell, poseedor de nueve récords mundiales de velocidad en tierra, siendo el primer hombre en alcanzar las 300 millas por hora al volante de su speedster Bluebird.

Acerca de 

…Ya entendería yo, con cada pieza de alta relojería, que la mayor parte de lo que llamamos extraordinario se disfruta sin percatarse del paso del tiempo, pero mirando el reloj.

Deja un comentario

A %d blogueros les gusta esto: