Audemars Piguet, cinco años de Zona Maco

Es la quinta ocasión en la que Audemars Piguet se liga al arte en Zona Maco, pero no debería de sorprendernos, pues desde sus inicios se consideró que sus procesos fueran realizados al nivel de la excelencia, que solo puede ser equiparable con el quehacer artístico, es decir: la construcción de movimientos completamente confiables, la ejecución de cajas y diseños destinadas a convertirse en iconos de la horología mundial, y la creación de piezas excepcionales que coman en cuenta labores artesanales como el engastado o el trabajo de la madreperla, son solo algunos de los ejemplos del savoir-faire que se vive en Le Brassus, y hablando de esta región ubicada en el Jura suizo, debemos citar a un artista…

…Kurt Hentschläger, quien decidió realizar una obra destinada a revivir ese momento que abraza a la Manufactura desde su inicio mismo en 1875, justo cuando Jules Louis Audemars y Edward Auguste Piguet desarrollaran una de las Manufacturas más prestigiosas del planeta, que no solo se dedica a hacer relojes, sino que abraza la cultura humana y se inspira en ella para la creación de su propio arte: Audemars Piguet.

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El cortometraje lleva por nombre MEASURE, el cual tiene como objetivo acercar a quien le mira al valle de Le Brassus mediante sonidos recogidos en el mismo, y así trazar secuencias hipnóticas que involucran a las diferentes estaciones vividas en el lugar.

Hemos sido testigos de una obra orgánica y artificial, así le han propuesto nuestros amigos de la marca, quienes admiten que la misma “juega con el tiempo, se estira y detiene, se acelera y descansa, jugando un poco con el ambiente mismo de la inspiración, el de ese valle cuna de las mentes más grandiosas en la relojería mundial, y sitio de residencia de Giulio Papi, el Maestro Relojero encargado de continuar la tradición de ambos apellidos.

Watches World tuvo oportunidad de asistir nuevamente a Zona Maco, y fue un placer conocer una selección emblemática para AP, que estuvo conformada por los best seller: Royal Oak automático de acero inoxidable y bisel engastado con diamantes, y en el cual también figuraron piezas como el Royal Oak Offshore con mecanismo de cronógrafo y contadores en madreperla, no obstante, las piezas que más llamaron nuestra atención son las de alta complicación, destacando un Jules Audemars con repetición a minutos, movimiento esqueletado de carga manual con cronógrafo y torbellino (a las 6 horas) y, el maravilloso Jules Audemars Chronometer con escape Audemars Piguet patentado de doble espiral y una frecuencia de 43,200 alternancias por hora (6 Hz). Un instrumento de precisión extraordinaria que, además, cuenta con una reserva de marcha de 236 horas, sin duda, bellísimo.

Finalmente destacamos el diseño del booth, que se inspira en un inequívocamente Audemars Piguet, desarrollado para fungir como una extensión de su hogar en Le Brassus, Cantón de Neuchâtel, el corazón de la relojería suiza.

Acerca de 

…Ya entendería yo, con cada pieza de alta relojería, que la mayor parte de lo que llamamos extraordinario se disfruta sin percatarse del paso del tiempo, pero mirando el reloj.

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