Alpina domina el Everest… ¡En bicicleta!

La búsqueda de embajadores que continúen los mensajes de la marca y sus valores es sumamente complicada, pero en el caso de Alpina, como su nombre lo dice, su universo se centra en los nuevos héroes que completan hazañas como la que hoy estamos por compartirle, por lo que es una tarea casi imposible…

…Patrick Sweeney, Embajador de Alpina ha alcanzado el Campamento base del Everest, situado a 18,000 metros de altura, y parte del monte más alto del planeta. Así pues, el 24 de febrero en punto 9:45 horas ha quedado marcado en los libros de los récords para una expedición de este tipo. Asimismo Sweeney se prepara para un reto máximo, el Sherpa Mail Run, que para el otoño de 2015, intentará el completar el recorrido de 200 millas sin escalas y en bicicleta de montaña junto a Rebecca Rusch, y si tiene éxito, logrará establecer tres récords del mundo en el proceso. Sherpa Mail Run es considerado por muchos la competencia de bicicleta de montaña sin parar en una combinación mortal de descenso a través de una vía única repleta de subidas extenuantes (más de 35.000 pies de escalada a lo largo de la ruta).

ALPINA

Una combinación casi imposible de completar y un esfuerzo que muchos califican como suicida, por lo que Guido Benedini menciona: “Estamos contentos de apoyar a Patrick Sweeney, quien vive con pasión y mente independiente. Alpina vive con los valores que ejecuta Patrick, los cuales parecen surgidos de otro planeta y un tipo de valor inexplicable que le llevará a alcanzar sus metas”.

ALPINA

Más de Patrick Sweeney:

Nació de la primera generación de padres inmigrantes irlandeses en los suburbios obreros de Boston, Massachusetts. Su padre tenía en tres empleos, mientras que su madre se quedó en casa con el joven Patrick y su hermano. Sus padres no le concedieron ninguna ventaja, asimismo sus habilidades no fueron heredadas, entrenamiento especial o equipo costoso, pero sí darle el don de la confianza. Patrick se aprendió que no había limitaciones en lo que podía lograr en la vida. En la universidad comenzó  a remar su tercer año en un programa de club de División II. Obligados a trabajar el doble que otros miembros de la tripulación, él y sus compañeros de barco terminarían ganando el Campeonato Nacional. En un juego de azar, decidió perseguir un sueño olímpico que tenía, y dedicó los próximos cinco años de su vida a la formación y terminó segundo en las pruebas olímpicas de Estados Unidos, estando clasificado en el escalón más alto de remeros globales. Después de su aventura olímpica había terminado, Patrick obtuvo un MBA en una escuela superior y pasó a formar cuatro empresas – la más reciente es líder de medios de comunicación y cuenta Facebook como uno de sus clientes. Hoy Patrick se dedica a la aventura, al tiempo de empatar sus actividades empresariales con poner al límite su valor y capacidades físicas.

Acerca de 

…Ya entendería yo, con cada pieza de alta relojería, que la mayor parte de lo que llamamos extraordinario se disfruta sin percatarse del paso del tiempo, pero mirando el reloj.

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