Montblanc: el arte de la relojería, SIHH 2013

Ginebra, Suiza.- El Salon International de la Haute Horlogerie 2013 trajo consigo gratas sorpresas. Una de ellas es, sin lugar a dudas, la presentación de la colección relojera de Montblanc. La casa fundada en 1906 con la intención de crear los instrumentos de escritura más finos y precisos, ha conseguido posicionar cada una de sus líneas de mercado de acuerdo con las necesidades de sus clientes, y conservando el ADN que la ha acompañado durante más de un siglo. A partir de su incorporación a la familia Rupert (Grupo Richemont), Montblanc ha impulsado su división de relojes de manera sorprendente y actualmente ha posicionado cada una de sus colecciones de forma extraordinaria. Hoy, el Nicolas Rieussec se ha convertido en la estrella de la colección Le Locle, mientras lo concebido en Villeret preserva la herencia de un patrimonio relojero histórico (Minerva).

Dos mundos extraordinarios que además impulsan el arte a través del tiempo, ligándolo a sus colecciones relojeras.

Le Locle / Villeret / Cutting Edge Art

“El oficio de la alta relojería es adjetivado, por muchos de nosotros, como un proceso artístico, mismo que atesoramos y somos encargados de salvaguardar a través de los años y gracias a nuestro desempeño dentro de la industria. Para Montblanc es importante guarecer estos conceptos, y es por ello que desde sus inicios -la casa- se ha encargado de ligar el desarrollo de sus piezas con la historia de la humanidad y la belleza detrás de una cultura rica y fascinante. Anteriormente Montblanc desarrollaba un proyecto artístico exclusivamente corporativo. La idea era solicitar una obra basada en la percepción -de diversos artistas- con respecto a la marca. Con el paso del tiempo la iniciativa fue creciendo, y este año hemos presentado por primera vez dicha exposición fuera de nuestras oficinas, en el SIHH 2013”.

Dr. Uwe Ellinghaus, Excecutive Vice President Marketing & Sales.

Montblanc

Acerca de 

…Ya entendería yo, con cada pieza de alta relojería, que la mayor parte de lo que llamamos extraordinario se disfruta sin percatarse del paso del tiempo, pero mirando el reloj.

Deja un comentario

A %d blogueros les gusta esto: